Capítulo 2: That Girl
Life, It's getting harder day by day..
'And I don't know what to do what to say' susurró Alma mientras que abría los ojos. Se levantó dando un salto de la cama y se dirigió hacia el cuarto de baño. Una chica alta, de largo y lacio cabello castaño se reflejo en el espejo. No era ni muy guapa, ni muy fea, o eso pensaba ella. Algo del montón. Pero de carácter fuerte. Ahora que había llegado hasta allí, no se derrumbaría. Todo el mundo tiene que pasar por la tormenta, ¿no? Y hasta que no escampase, no podría brillar... O eso decía siempre Alice.. ¿Cómo estaría ahora su mejor amiga? Decidió no pensar en eso y después de haberse vestido, bajó a desayunar.
Una gran sala de paredes blancas y cortinas verdes ocupaba media planta baja. Más de cincuenta mesas se distribuían en todo el comedor, todas llenas de comida. Se sentó en una bastante alejada, cerca de una anciana y un chico rubio que comían en silencio. Más tranquilidad, pensó. Engulló un plato de tortitas en unos pocos minutos y se levantó de su verde asiento con la bandeja en las manos. Mirando al suelo con mucho cuidado para no tropezar, ya que le solía pasar, pues era bastante torpe, avanzo con pasos lentos hacía la papelera para vaciar la bandeja. Varios segundos después, chocó contra algo y se le escapó de las manos. Se encontró con unos grandes ojos azules, quizá los más bonitos que había visto jamás. Azules y cálidos. Podrían derretir el más gélido iceberg. Podrías zambullirte en ellos eternamente, pero nunca te cansarías. Le miraban de forma amable y con una sonrisa burlona. Un mechón de su liso y castaño pelo le tapaba medio ojo y se resistió al impulso de apartarselo con dulzura. El plato de tortitas había aterrizado sobre aquel chico. Infinitas pecas le cubrían la cara. Le hacían parecer más joven, más risueño. Sonrió. Y Alma pensó que podía morir en paz. Cuando se dio cuenta de lo que acababa de pasar, reaccionó al instante.
- Lo siento muchísimo, no era mi intención de verdad.. Te he manchado la camiseta - señaló a su camisa de cuadros - Lo siento, lo siento, lo sien..
- No pasa nada.. Ha sido un accidente - le interrumpió, con un destacado acento de Bolton - Deja que te ayude - le dio la mano y la ayudó a incorporarse - Dime, ¿cómo te llamas?
- ¿Yo?
- ¿Quién más podría ser? - y se rió, de una forma escandalosa. Una risa única. De las que contagian y no puedes resistirte a ella.. Y por obligación te unes a su carcajada.
- Alma.
- ¿Qué?
- Es mi nombre - aclaró
- Vaya.. Es realmente precioso. Nunca lo había escuchado - notó como sus mejillas se encendieron.
- ¡Dan! - le llamó el chico rubio del que se había fijado antes - ¿No desayunas?
- Eh, si.. Ya voy - gritó - Bueno, supongo que ya nos veremos, ¿verdad? - dijo dirigiéndose a Alma - Hasta luego..
- Si, adiós.. - musitó y se quedó mirándole mientras se alejaba.
***
- ¿Te ocurre algo? - le preguntó su amigo que había apartado el plato. - ¿Por qué no comes?
- Es que no tengo hambre, Tom.
- Que raro en ti... - le miró suspicazmente. Era el tipo de persona que se preocupaba más por los demás que por si mismo.
- ¿Te acuerdas de la canción que compusistéis James y tu?
- Si, ¿por qué?
- Se me acaba de ocurrir un solo impresionante. Tu sigue comiendo, ya subo yo a la habitación.
¿Qué os parece? *-* A mi me encanta Danny ^^ Los siguientes son un poco más cortitos, pero iré subiendo con más frecuencia ^^ Muchas Gracias ^^ :3
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