Sus manos entumecidas, le exigieron un descanso. Estaba seguro de que si seguía tocando, se le caerían los dedos. Pero ya no podía perfeccionarlo más, así el solo de guitarra estaba perfecto. Decidió dejarlo como estaba. Era el mejor que había hecho hasta ahora, seguramente porque había tenido la mejor inspiración posible. Las tripas le rugían, no había comido en todo el día..
***
Llenó el bol de Lyf y lo dejó rebosando. Alma se encontraba en su habitación, aunque su mente se había quedado en el comedor junto a sus tortitas. La guitarra de la habitación contigua había dejado de sonar, después de un día entero sin descanso. Eso la ayudó a volver en sí. Sus padres le habían prestado bastante dinero, pero si quería alojarse en aquel hotel, debería buscar trabajo. Una punzada de dolor la atravesó. Ayer mismo, había tenido la oportunidad de encontrar un gran trabajo, pero la había desperdiciado. Ya habría más oportunidades, ¿no? O eso se dijo.
Decidió salir a dar una vuelta, al fin y al cabo estaba en Londres, no se podía quedar encerrada en casa. Se respiraba un ambiente rojo, azul y blanco por cada rincón de la ciudad. Podría estar horas y horas caminando por allí...
El viento que en un principio removía su melena castaña, empezó a resoplar con fuerza. Las ramas de los árboles se agitaban con lentitud y varios papeles se elevaban por el aire. Uno de ellos aterrizó sobre la cara de Alma. Con un brote de esperanza, pensando que quizá tuviese suerte y fuese una entrevista de trabajo, como ocurrían en las películas, se lo apartó de la cara y lo leyó. Nada. Simplemente unos chicos que querían formar una banda buscaban batería y bajista. Se llevó una pequeña decepción, pero que esperaba, ¿qué un trabajo le llegara volando?
Tras dos horas de un largo paseo, se dirigió a su hotel, cansada de todo. Solo quería tumbarse en su cama, escuchar esa música y soñar despierta. Con él. Y ahora que lo pensaba.. ¿Dos horas? ¿Cuánto tiempo llevaba dando vueltas sobre el mismo camino? ¿Se había perdido? Ahora se encontraba en un inmenso jardín, con multitud de colores. Azul, rojo, amarillo, violeta, blanco.. Blanco. Cogió una margarita, y poco a poco empezó a quitarle los pétalos, no de la forma de la que solía hacerlo, esta vez diferente. Le quiero. No le quiero. Le quiero. No le quiero. Le quiero. No le quiero... Y solo quedaba un pétalo. Con los ojos húmedos arrancó el último. Le quiero.
***
Bolton. Se respiraba un ambiente húmedo y cargado. Seguramente se avecinaba tormenta. James arrugó la nariz. Odiaba el olor de la lluvia. Lo odiaba todo de ella y sobretodo lo que le hacía recordar. Después de mancharse los puños de sangre, le había sonsacado lo necesario a Alice para encontrarla. Solo tendría que buscarla por todo Londres y arrastrarla hasta aquí por los pelos. Y todo volvería a ser como antes.
Como dije antes, este es más cortito. Y quizá peor, pero necesito uno como estos para que se entienda la historia... Bueno, ¿que os parece? Gracias por todo :3
Me encanta, que lo sepas. Y, por ser más corto, no tiene por qué ser peor =)
ResponderEliminarEnhorabuena <3
Graciaas >o<
ResponderEliminarMe gusta mucho, sigue subiendo! :D
ResponderEliminarMe gusta tu novela. Yo tambien tengo una, no es de mcfly pero bueno... http://debora-betterwithyou.blogspot.com/
ResponderEliminarAhora voy a leerla *-*
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