jueves, 11 de agosto de 2011

Capítulo 4

Capítulo 4: Reencuentro


Se secó la última lágrima. La última de muchas, eso es lo que más odiaba. ¿Por qué últimamente no paraba de llorar? En cada situación, en cada momento que le recordase a él, a Bolton, a Alice... Pero sobretodo a él. Al causante de todas sus lágrimas, de todos los gritos, de todos los golpes.. Tendría que acabar, ella no era así. No era débil..


***

Media hora después se encontraba donde siempre. Donde podía admirar las estrellas, contemplar la luna, mejor que en ningún otro sitio. Y pensar, aunque muchas personas lo dudaran, él lo hacía. Él pensaba y, seguro que más que otros.. Todavía faltaba bastante para que anocheciera, pero no importaba. Podía quedarse ahí horas y horas. Un sollozo le hizo volver en sí. ¿Había alguien allí llorando? ¿Qué podía hacer? Se acercó poco a poco a donde provenían los sollozos, gateando.. Se sentía idiota, incluso acosador. Estaba invadiendo la intimidad de alguien, pero tenía curiosidad. Cuando estuvo lo bastante cerca, alzó la cabeza, cuidadosamente, para que no le viera. Y no podía creer lo que estaba viendo. Era ella. La chica de las tortitas, la del precioso nombre... Alma. Aquella chica. Resistió el impulso de levantarse, de cubrirle con sus brazos.. ¿Qué podía decir..? "Nada, que estaba aquí espiándote y no he podido evitar darte un abrazo..." Piensa, Danny. Como diría Tom: "Piensa por una vez en tu vida". Al ver que no acudía nada a su mente, decidió esperar, ya tendría la oportunidad de acercarse. El sol se desplazó lentamente y los primeros atisbos de oscuridad llegaron junto a la luna. Luna llena, más bonita que nunca. Estrellas por todo el firmamento, brillando con fuerza en una gélida noche, aunque el corazón de Danny se muestra cálido y vivo. Eso lo tenía clarísimo, con la velocidad en la que le latía el corazón, lo único que sabía en ese momento es que estaba vivo. Puede que más que nunca. Se oyeron pasos, pasos en todas las direcciones. Búhos y puede que murciélagos. Se podía apreciar perfectamente que Alma estaba asustada. Tiritó. Danny no pudo evitar reaccionar, se colocó detrás de ella y le puso su chaqueta sobre los hombros. Alma dio un salto y un chillido que alarmó a Danny.

- Shhhh, tranquila. - le dijo suavemente. Alma se giró para poder verlo. Pecas, muchas pecas, en toda la cara y puede que en todo el cuerpo. Cabello castaño, liso y engominado hacia adelante que tapaba uno de sus ojos, pero el otro se podía apreciar perfectamente. Azul, de un azul como el océano, el Caribe. Era su destino favorito, el Caribe. Pero era suyo y de nadie más. Era él.

- ¿Qu-que haces tú a-aqu..?

- ¿Sigues teniendo frío? - la interrumpió - Bueno eso tiene su explicación, pero podrá esperar. Vamos - le tendió la mano - Antes de que mueras congelada, te llevo al hotel. -
Juntos, se dirigieron al hotel. Hablando de todo y de nada. De sus vidas, de sus sueños. Haciendo que el tiempo se moviera a una velocidad vertiginosa, pero cómoda, sin mareos. Agradable. Pero algo hizo que relantizara. Una melena rubia, que esta vez se encontraba lisa. Ya había visto ese rostro antes.. ¿Dónde? Su mente recorrió el espacio y el tiempo, no mucho tiempo atrás.. El accidente, aquella chica fue a la que ayudó..

- ¡¡Espera!! - gritó, y la rubia siguió avanzando, con paso decidido. Se dirigió a Danny - No te muevas de aquí por favor, tengo algo pendiente por hacer.

- No, voy contigo..

- Solo será un momento - corrió hacia la chica, apartando a la multitud con empujones, hasta que la alcanzó y la pudo observar cara a cara.

- ¿Quieres que te regale una foto? Te durará más. - dijo con hostilidad. Parecía cambiada. Sus ojos marrones se mostraban fríos, sin vida.

- No hace falta, solo quería saber por qué..

- ¿Por qué que?

- ¿Por qué llorabas?

- No es de tu incumbencia - y dicho esto, empujó a Alma al suelo. Ahora, aparte de empapada estaba llena de barro. Cuando alzó la vista, había desaparecido.

- ¿Te encuentras bien? - fue a socorrerla Danny.

- Sí, perfectamente. - se incorporó, pero el tobillo le fallaba.

- Pues me parece que tenemos diferentes conceptos de perfectamente. Deja que te ayude. - la cargó en su espalda y se dirigieron hacia el hotel.


***

Lo siento tanto, en serio no pude evitarlo. Espero que me perdones. Intenté resistir, pero él es más fuerte que yo. Lo sabe. Y pronto te alcanzará...
Alice.

Limpió las lágrimas que habían caido sobre el móvil y le dio a enviar.

***

El móvil de Alma vibró. Tenía un nuevo mensaje.


¿Qué os parece? :3 ¿Se quedó interesante? Muchas gracias a todos por leer^^ Y comentad :)

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