domingo, 13 de noviembre de 2011

Capítulo 24

Capítulo 24: All you need is love.

Felicidades, Alice. Quiero pensar que estarás para siempre.



"El amor es como el oxígeno, el amor es algo esplendoroso, el amor nos eleva a nuestra esencia.. ¡Todo lo que necesitas es amor!"


- ¿Estás segura?

- Con cada fibra de mi ser.

- Quizá ya sea demasiado tarde.

- No me importa.

- ¿No lo entiendes? No hay tiempo que perder.

- Sí, sí que hay tiempo. Empezaré a vivir en ese mismo instante. Tengo derecho a tener miedo.

- ¿Y no ansias vivir de una vez?

- ¿Y si no es cómo lo imaginé?

- Claro que no será como te lo imaginas. Será mejor. - se incorporó en un segundo y le dio la espalda. - ¿A dónde vas?

- A vivir de una vez.


***


Toc.
Toc.
Toc.
Tres golpes. Una puerta se abrió. Alma miró fijamente al suelo, con las mejillas ardiendo.

- Hola.. ¿Qué haces aquí?

- ¡Necesito hablar contigo! - dijo con un tono demasiado elevado, evitando sus ojos.

- Eh, claro.. Pasa. - Danny se sentó en la cama mientras se acariciaba la nuca y miraba al techo. 

- Eh.. ¡Creo que estoy enamorada!- No se lo esperaba. Se sobresaltó y se golpeó contra la pared. 

- Ay.

- ¿Estás bien? - preguntó mientras se subía a la cama, junto a él.

- No. Seguramente he perdido varias neuronas en el proceso.

- ¿Tan raro es qué sienta eso por alguien?

- No.. Es que.. Me has pillado desprevenido.

- Ah..

- A mi me pasa lo mismo..

- ¿Sí?

- Sí. 

- Y.. ¿Quién es?

- Tú primero.

- No.. Mejor tú.

- ¿Pero no habías venido a hablarme tú?

- Sí, pero..

- ¡Bueno, da igual! No me digas quien es. ¿Y él siente lo mismo por ti?

- Eso creo.. Bueno y dime tú. ¿A ti te gusta mucho?

- Ahora mismo, no me imagino la vida sin ella.. ¿Y le vas a decir a ese chico lo que sientes?

- En cuanto se me presente la oportunidad.

- ¿Y si se te adelantan?

- Puede que haya cientos, miles, millones de chicas mejores que yo, pero no importa. Nadie le querrá de la misma forma que yo, nadie verá en sus ojos lo que yo veo. Solo yo veo en sus defectos, las más maravillosas virtudes. Solo él está hecho para mí... - Un brillo especial iluminaban los ojos de Alma.

- ¡Pues corre! Dile lo que sientes.

- ¿Y tú? ¿No se lo vas a decir?

- ¿Yo? Yo soy idiota. Dentro de poco ella será feliz con otro. Y por cobarde, por esperar demasiado, la perderé.

- Ohh.. Pero, ¿todavía estás a tiempo?

- No lo sé..

- Más vale tarde que nunca.

- ¿Y si decimos los nombres a la de tres?

- Vale, está bien. - Alma entrelazó sus manos, nerviosa.

- Tres.. - corearon al unísono. - Dos... Uno.. - Ninguno de los dos podría dar explicación a lo que pasaría a continuación. Quizá dudas, quizá nervios. Fuera lo que fuera, mentira.

- ¡Joanna! Se llama Joanna. - gritó Danny a la vez que Alma pronunciaba el nombre de Matt. Se miraron con incertidumbre, sin saber muy bien lo que decir. 

***

- Hace un día de perros.

- Lo sé.

- ¡Da igual! Salgamos a la intemperie.

- ¿Quieres que nos resfriemos?

- Quiero resfriarme contigo, Alice.

- ¡Vamos al London Eye!

- Si tu me llamas mataré, destrozaré, me arrastraré... Como se arrastran los lagartos, iré aunque sea descalzo, pero iré.

- Quiero pensar que estarás para siempre.

- Quiero soñar, que es mejor que pensar.

- ¡No hace falta ni soñar! Todo lo que necesitas es amor.



Siento haber tardado tanto, de verdad. Pero quiero deciros algo.. Este es mi primer fic.. Y sé que soy muy inexperta, tengo muchísimos fallos. Diálogos, personajes, historias.. He pensado en un fic mucho mejor, más maduro.. Eso no quiere decir que deje este fic. ¡Lo terminaré! Pero le queda poco. Y luego empezaré el siguiente.
Espero que os haya gustado.

martes, 25 de octubre de 2011

Capítulo 23

Capítulo 23: Bienvenido a casa

Los dedos le temblaban, siempre lo hacían cuando tocaba esa acústica azul. Bajó del escenario con una sonrisa de oreja a oreja. Salían en media hora al aeropuerto.
El trayecto transcurrió tranquilo, sin incidentes. Se notaba demasiado su ausencia. Derek, Hope y Alice iban en un coche y Giovanna y Alma en otro. Hace semanas que algo rondaba por su cabeza, pero no había sido capaz de preguntarlo. Ese era el momento.

- Gio.. ¿puedo preguntarte algo?

- Claro, dime.

- Eh, tú crees que.. Tom te ha mencionado si.. Eh..

- ¿Es sobre Danny, verdad?

- ¿Tanto se nota?

- Un poco - dijo mientras se reía suavemente.

- Yo me preguntaba si , si Danny.. Si él, si..

- ¿Si él ha preguntado por ti?

- Sí.. - afirmó mientras bajaba la cabeza, para ocultar sus mejillas teñidas de rosa.

- ¿Y por qué no lo descubres por ti misma?

-Y-yo.. Es que yo.. ¡Tom no me lo diría!

- Lo sé, por eso no puedo decírtelo yo.

- Jo, Gi, por favor.

- No me mires con cara de cachorrito, si no puedo apartar la vista de la carretera.

- Es que.. Queda tan poco para verlo y.. y si él, y si ha conocido a alguien y..

- Qué boba eres. ¿Por qué no has hablado con él por teléfono?

- Lo intenté, pero..

- ¿Pero qué?

- Me lo cogió, pero no me salía la voz.. Así que colgué. - Giovanna se reía a carcajadas, no podía parar. - ¿Qué pasa? ¿Tan patética soy? - esperó a que terminara, con el ceño fruncido y un rostro impaciente.

- No, no es eso. Simplemente, bueno, ya lo sabrás .. - señaló a un tramo de la autopista, donde el camino se bifurcaba. - ¡Ya estamos llegando!
Un par de aviones sobrevolaban el aeropuerto y se preparaban para el aterrizaje. Todavía quedaba media hora para que llegaran, contando con que no fueran con retraso. Los cinco salieron de los coches y miraron hacia el cielo. La lluvia y la humedad reinaban en el ambiente. A veces le encantaba y otras, la odiaba. Dependía de su estado de humor. Ese día, Alma amó la llluvia.

- ¿Cómo va Ms. Poynter?

- Me estoy mordiendo los dedos porque no me queda uñas.. - dijo mientras sonreía. - ¿y tú, futura Ms. Jo..? - le tapó la boca de un manotazo antes de que terminara. Un rubor que no era normal cubrió sus mejillas.

- Calla o te quedas sin novio y..  y sin placer.

- Sabes que yo no soy así.

- Por ahora.. - bromeó.
Giovanna estaba sentada en el asiento contiguo, con los ojos brillantes y una sonrisa de oreja a oreja.

- Ya está pensando en Tom. - le susurró al oído.

- Porque tiene la suerte de tener a alguien como él. Bueno y tú con Dougie.. Y.. y Hope.. con Derek..

- Ya te llegará tu turno.

- Cuando se descongelen los polos.

- Entonces tampoco te queda tanto.
Hope y Derek, no muy alejados, conversaban animadamente. En público, parecían más amigos que novios.

- Hope no es de las que se exhiben a los demás. Prefiere contenerse delante de nosotras. Es una buena amiga.

- Lo es.

- Nunca me ha caido bien Derek.

- Lo sé..

- Tiene algo que no me gusta.. No me parece una persona fiel.

- Mientras que no le haga daño a Hope.
Una voz femenina anunció el aterrizaje del próximo vuelo. Alice y Alma se miraron intercambiando sonrisas. Gio dio un salto y se preparó para recibir a Tom.

- ¿Estoy bien? - preguntó mientras se tocaba el pelo.

- Gio, están a punto de aterrizar, mientras bajan, recogen las maletas y llegan, han pasado diez minutos.

- Me da igual, yo esperaré de pie.

- Eres muy dulce. - le dijo Alice.

- ¿Sabes qué? Yo también esperaré de pie. - susurró Alma.

- Esperaremos de pie.

- No habéis respondido a mi pregunta..

- No, Gio. No estás bien, estás fantástica.

- ¡Eh, Hope! - gritó Alma. La mencionada se giró hacia su dirección. - ¡Levántate y mueve tu culo hasta aquí!

- ¡Ya voy! - tiró de Derek de la mano y lo arrastró con las demás.
Pasaron los minutos y Derek se cansó y acabó sentándose, ellas no. Miraban la hora en el gran reloj de pared cada dos segundos. Se estaban impacientando. El móvil de Alma vibró en su bolsillo. Tenía un mensaje.

¿Qué tal estás? ¿Ha llegado ya? ¿Le has besado? Contestaaaa.
Cantia.


Sonrió para sus adentros mientras negaba con la cabeza y respondía al mensaje

Todavía no. No seas impaciente.


Le dio a enviar y se guardó el móvil en el bolsillo mirando hacia el suelo.

- Te he echado de menos. - susurró una voz muy cerca de su oído. Alzó la cabeza y se encontró con unos ojos azules que le miraban burlones. El flequillo engominado le dificultaba la vista. Le había crecido bastante.
No se podía creer lo que estaba viendo, alargó su brazo hasta acariciar sus mejillas llenas de pecas para comprobar si era real. Las notó calidas, incluso más de lo normal. Estaba segura de que no era un sueño.
No sabía como reaccionar y menos que decir. Danny la estrechó entre sus brazos y ella se dejó llevar.

- Bienvenido a casa.

Capítulo 22

Capítulo 22: Nunca estaréis solos.


Su sonrisa, su pelo, su voz, su olor.. Todo se esfumaba cuando abría los ojos. Solo le quedaban los sueños. Cada vez que se despertaba miraba al techo del autobús durante minutos que parecían horas y sonreía. Sonreía como un idiota, ya que quedaba un día menos para verla.
Durante el resto del día no tenía tiempo para pensar, iban de un lado a otro, ensayaban, comían y tocaban. Todavía recordaba el primer día como si hubiera sido ayer. Temblaba, mucho. No había tenido tiempo para asimilar que iba a tocar delante de miles de personas. El sudor de sus manos hacía que sus dedos se escurrieran por los trastes de la guitarra. Un desagradable olor inundó el ambiente.

- Oh, Doug... - dijo Harry mientras se tapaba la nariz. La cara de Dougie era blanca como la tiza.

Tom aparentaba ser el que menos nervios tenía. Solamente iba de aquí para allá con la guitarra agarrada firmemente por la banda que reposaba en su cuello. Harry.. Simplemente, Harry rozaba el colapso. Él marcaba el ritmo, si se equivocaba, se equivocaban todos.
Una muchaha con un pinganillo en la oreja les anunció que salían en cinco minutos. Eso no hizo que se relajaran, sino todo lo contrario. James, Charlie y Matt se pasaron a desearles suerte.
Tres minutos.
Dos.
Uno.
Los acordes de That Girl empezaron a sonar y la voz de Tom inundó el estado. Llegó el solo de guitarra, más versos y al terminar una ovación de gritos y aplausos que superaban la cantidad de decibelios recomendada los invadió.
Obviously, Met this girl y por último, Five Colours.
Una sensación de calidez les lleno al completo, era algo indescriptible. Dieron la bienvenida a Busted y salieron del escenario dejando a todos con ganas de más.

- No sé que decir.. - dijo Harry.

- Ha sido flipante. - añadió Dougie.

- Yo.. podría acostumbrarme a esto.

- Yo quiero acostumbrarme a esto. - dijo Danny, con una sonrisa de oreja a oreja.
Se dirigieron hacia las duchas y después de asearse, a las literas del autobús. Estaban demasiado cansados como para cerebrarlo fuera.

- ¿Queréis que vaya a por unas cervezas? - preguntó Harry.

- ¡Te acompaño! - gritó Dougie con entusiasmo. Todavía no se le había quitado la euforia.

- Yo también voy. - dijo Tom. - ¿Vienes, Danny?

- No, da igual. Yo me quedo aquí..
Escaló hacia la litera de arriba mientras escuchaba el sonido de sus pasos alejarse. Con el móvil de Charlie, que se encontraba en la mesita, marcó un número bastante conocido y espero cuatro tonos. Una voz habló por la otra línea y él hizo el amago de responder. No le salía la voz. Colgó de pronto, sin dar ninguna explicación y se refugió bajo la almohada con resignación. Tom observó la escena, con una sonrisa que decía: "Este chico es idiota".

- ¿Qué pronto se ha dormido, no? - preguntó Harry nada más llegar con las cervezas.

- Sí, seguramente tendrá ganas de soñar con alguien..

- ¿Eh?

- Nada, cosas mías.. Voy al baño, ¿vale? - se dirigió a la puerta del baño, marcó un número y respondió. - Gi.. Lo que te tengo que contar..


Ya habían pasado dos meses, quedaban minutos para su última actuación. Esta vez, lo darían todo. Todo y más que todo.
 Una parte de ellos quería volver y otra no. Aunque no sabrían decir que parte ganaba a cual.
Esta vez empezaron con Five Colours, seguida de inumerables gritos y aplausos. Las siguientes fueron Saturday Night y Obviously. Por último, a petición de Tom, Not Alone.
Danny, en medio del escenario, con su acústica negra, miró hacia su alrededor. No sentía miedo ni nervios. Esta vez, el escenario iba a ser suyo. Se acercó al micrófono sin vacilar, seguro.

- Antes de empezar, quiero dedicar esta canción a todos y cada uno de vosotros. Simplemente porque alguna vez habréis sentido que vuestra vida es un fracaso. Os equivocáis, nunca estaréis solos.

Life is getting harder day by day
And I don't know what to do, what to say
And my mind is growing weak every step I take
It's uncontrollable. Now they think I'm fake, yeah

Coz I'm not alone, no, no, no
I'm not alone, no, no, no
I'm not alone,

And I, I get on the train on my own
And my tired radio keeps playing tired songs
And I know that there's not long to go
Oh, and all I wanna do I just go home

People rip me for the clothes I wear
Every day just seems to be the same
They just swear
They just don't care

Na na na na
Coz I'm not alone, no, no, no
La la la la, yeah, yeah. I'm not alone..



¿Más cortito, verdad?
De todas formas os lo recompensaré subiendo el siguiente :3.
Gracias por leer <3

lunes, 17 de octubre de 2011

Capítulo 21

Para Cantia.
Por muchos que sean los kilómetros que nos separen, siempre estarás en mi corazón.

Gracias por todo.



Capítulo 21: Slipped Away



Ya había pasado un mes. Un mes que para algunas personas pasó rápido, para otras lento y para Alma, eterno.
Esa noche el Ocean Eyes se encontraba más lleno que nunca. Muchas personas se presentaban a una audición que había organizado la dueña del establecimiento, Iris. Como la que Alma hizo unos meses atrás.
Una chica de pelo moreno, como el ala de un cuervo, lacio, que le llegaba por debajo del pecho, tocaba el teclado con habilidad en una de las butacas. Ensayaba una bonita melodía en voz baja. Se encontraba apartada de los demás, lejos del ruido. En un rincón al que ni siquiera llegaba la luz artificial de los apliques de neón. No pudo evitar fijarse en ella.

- ¡Hola! No te había visto nunca por aquí. - la chica alzó la cabeza al ver que se referían a ella y esbozó una sonrisa.

- Suele pasar si es la primera vez que una viene.

- Cierto. - asintió Alma entre risas. - ¿Vienes a hacer la audición?

- Pues sí.

- ¿Y cuándo es tu turno? - se levantó de la silla con cuidado, haciendo maniobras para no golpear el teclado y se puso de puntillas para mirar el gran reloj azul que había en una pared.

- Se supone que ahora mismo..

- ¡Mucha suerte!

- Gracias. - esperó a que un chico bajara del esceario, se colocó en el asiento junto al piano de cola, se aclaró la voz y finalmente acompaño la primera frase con una melodía pefecta. - I tried to be perfect, but nothing was worth it, I don’t believe it makes me real. I thought it’d be easy, but no one believes me, I meant all the things I said..
Tres minutos después, bajó del escenario entre ovaciones y aplausos. Sin duda, había sido la mejor de la noche. Volvió al rincón de antes donde Alma la esperaba con una sonrisa y no pudo evitar corresponderla.

- Ya verás como te eligen, eres de lo mejor que ha pasado por aquí.

- ¿De verás?

- Yo en estas cosas no miento.

- Muchas gracias..
Un foco iluminó toda la estancia y pudo observar mejor sus facciones. Tenía los ojos marrones y vívidos. Sus mejillas estaban decoradas con pecas, que le daban un aire gracioso. Se acordó de Danny y su sonrisa se ensanchó al instante. Tocaron unas cuantas personas más y cuando las audiciones hubieron acabado llegó el turno de Alma de subirse al escenario.
Se encontraba en medio de la sala, en la silla en la que tantas veces atrás se había sentado. Eran innumerables, sin embargo, sentía que esa sería la más especial. Despegó los labios y se entregó más que nunca.





Na na.. Na na na na na..
I miss you, miss you so bad

No podía evitarlo. Ya estaba dentro de ella. Esa sensación que le producía el mero hecho de oír su nombre. Era algo que no tenía vuelta atrás
I don't forget you, oh it's so sad

Y sí, era tan triste. Tan triste no tener las agallas de gritarlo a los cuatro vientos. Tan triste no escuchar el sonido de su voz..
I hope you can hear me
I remember it clearly

Solo necesitaba eso. Era una imagen que no se escapaba de su mente. Que en cualquier momento se reflejaba en sus ojos.
The day you slipped away
Was the day I found it won't be the same 

Su risa, sus idioteces, su voz. Él.

Na na... Na na na na na
I didn't get around to kiss you
Goodbye on the hand
I wish that I could see you again
I know that I can't

Todo era tan cierto. No se echa en falta lo que nunca se ha tenido, pero echamos mucho de menos lo que tuvimos a nuestro alcance.

I've had my wake up, won't you wake up
I keep asking why
and I cant take it 
It wasn't fake it
it happened you passed by

Las dudas la asolaban. Para ella no fue un error, ¿y para él?

Now you're gone, now you're gone
There you go, there you go
Somewhere I can't bring you back
Now you're gone, now you're gone
There you go, there you go
Somewhere you're not coming back


¿Si un mes había sido tan duro para ella, cómo sería una vida entera sin él? No podía imaginarlo, no quería imaginarlo.

I miss you..

Bajó del escenario, con un ardor intenso en las mejillas. El simple hecho de recordarlo con tanta fuerza le hacía flaquear.

- Eres fantástica, ¿y sabes por qué? Por todo el sentimiento que transmites. Es alucinante.

- Será porque esa canción es perfecta.

- Así que.. Echas de menos a alguien.. ¿Tu novio?

- No.. Es.. un amigo.

- Te digo yo que es más que un amigo.

- Es esa persona que no quieres que se marche jamás de tu lado. Llega, cuando menos te lo esperas y cambia tu vida. Es difícil de explicar. Te devasta, como un huracán y cuando se va, sientes que tu vida está vacía, que le falta algo esencial.

- Definitivamente, es más que un amigo.

- De todas formas, su amistad es demasiado importante para mí. No me arriesgaría a perderla.

- Quien no arriesga no gana.. ¿Y dónde está ahora?

- Pues es músico. Ahora mismo está haciendo de telonero de Busted con su grupo.

-¿Son buenos?

- Más que buenos, son increíbles.

- ¿Y sabes lo que siente él por ti?

- La última vez que nos vimos.. Una hora antes de que desembarcará el avión, nos quedamos encerrados en el ascensor y pasó algo extraño. Me dijo.. Me dijo tantas cosas..

- ¿Cómo qué?

- Que era única.. Que no podía imaginarse un día sin acariciar mi pelo, ni un minuto sin rozar mis labios..

- Oh, Dios.. ¿Y qué pasó?

- Estuvimos.. Estuvimos a punto de besarnos, pero se abrió el ascensor..

- No sabes la suerte que tienes.

- Pero yo.. No quiero.. No quiero que me hagan daño.

- No te voy a decir que no te hará daño, porque eso no lo puedo saber. Simplemente, piensa en los momentos que podrás tener con él y a la vez el daño que te podrá hacer. ¿Merece la pena?

- No lo sé, quizás.

- No sabía que aquí quizás significase sí.

- Yo tampoco, hasta ahora.

- Mira. - dijo mirándola fijamente a sus ojos azules. - Lo que menos soporto en este mundo, es que dos personas que tengan que estar juntas no lo estén.

- Gracias por todo..

- Entonces.. Cuando vuelva.. ¿Le meterás la lengua hasta la campanilla por mí? - no pudieron evitar reírse a carcajadas.

- Creo que prefiero ir un poco más despacio.

- Pero solo un poco, ¿de acuerdo?

- De acuerdo.. ¿Sabes? Ahora que lo pienso no me has dicho tu nombre.

- Tú primero.

- Alma. - dijo tendiéndole la mano.

- Cantia. - añadió mientras la estrechaba con ánimo.


Sí, va por ti, Cantia. Sin duda, me alegro muchísimo de haberte conocido. Jamás llegué a imaginar que podría querer a alguien que fuese tan inalcanzable como te quiero a ti.
Te prometo que yo no me muero sin conocerte en persona.
It's not always easy, but I'm here forever..


Por si alguien tiene curiosidad, la canción que canta Cantia se llama Pieces, de Sum 41. Preciosa. Aquí tenéis el enlace. http://www.youtube.com/watch?v=PYvVVwEV4DA
Gracias a todos por leer.

sábado, 15 de octubre de 2011

Capítulo 20

Capítulo 20: Go on

Quizá, si Alma hubiera sabido algo del por qué de su distanciamiento con Danny en los últimos meses, las cosas hubieran cambiado. Quizá, pero el pasado es así de curioso. No sabes que consecuencias tendría cambiar su curso. Y aunque las supieses, es imposible. Excepto para Michael J. Fox, claro.

El día de su partida se acercaba rápida y silenciosamente, como una serpiente reptando y cerrando sus fauces con su presa en el interior. Prácticamente, el efecto fue el mismo para muchos de ellos. Veloz, inesperado y letal.
En cuanto se fueron, la nostalgia se apoderó de todas. Fueron dos meses que pasaron lentos, pero imprescindibles para todos. Los chicos estaban viviendo su sueño, mientras Hope, Giovana, Alice y Alma estrecharon lazos más que nunca. Compartieron todo tipo de secretos. Una de ellas no fue sincera del todo, prefirió guardarse  algo en su interior. Demasiado íntimo. Demasiado importante. Pudo significarlo todo y nada a la vez. Pero, aunque sea, significó algo.


Esperaban en el piso de la discográfica a que Matt, Charlie y James, los miembros de Busted, se les unieran para dirigirse al aeropuerto. Todavía quedaban dos horas para que desembarcase el avión, pero todos estaban impacientes. Varios minutos después, salieron de una habitación llena de discos de platino. Tom le susurraba algo a Giovanna mientras ella se reía con su dulce voz. Doug y Alice no se habían despegado un segundo en todo el día. Harry hablaba con Alma animadamente y Hope y Danny discutían sobre algo. Salieron por la puerta y Tom carraspeó para llamar la atención.

- Échemonos una carrera, a ver quien llega antes abajo. Venga, Danny y Alma por el ascensor y los demás por las escaleras.

- Eh.. - Danny no sabía que decir. -  Yo.. Prefiero ir por las escaleras. - antes de que pudiese rechistar de nuevo, Alma le empujó hacia el ascensor y pulsó el botón de la planta baja.

- Son nueve pisos. Está claro que llegaremos antes.

- S-sí.. - el trayecto transcurrió en un silencio incómodo, nada propio de Danny. Las agujas del ascensor señalaban a la segunda planta, a la primera, a la planta baja. No se abría. Pasaron varios segundos.

- ¿No crees que tarda mucho? - un apagón fue toda su respuesta.

- No.. No.. Dime que esto no está pasando.

- Esto no está pasando.

- ¡Se ha ido la luz! - gritó la voz de Harry desde el exterior.

- ¡Me parece que nos hemos dado cuenta! - vociferó Danny.

- ¡Vamos a llamar a los técnicos, no tardarán mucho! - dijo Tom.
Alma se hundió hacia el suelo y se cobijó entre sus rodillas. Danny esperaba de pie, con los nervios a flor de piel.

- ¿Qué han dicho?

- Eh.. Joder.. ¿Qué hacemos? - dijo Tom en un susurro.

- ¡Te he oído! ¿Qué pasa?

- Danny.. Van a tardar una hora en llegar.

- No.. No puede ser..

- ¡Lo siento! Pero nosotros nos vamos llendo al aeropuerto, no podemos permitirnos perder el avión. - gritó James. Los miembros de Busted se marcharon a paso rápido, después de desearles suerte.
Perdieron la cuenta del tiempo que llevaban atrapados, con la única luz de sus móviles que se apagaba cada 2 minutos.
El calor era insoportabe. El sudor apoderaba sus frentes. Danny rozaba la hiperventilación.

- Ha sido culpa mía. Teníamos que haber ido por las escaleras.. - Danny no respondió. Se dejó caer hacia el suelo y miró la hora en su Nokia. - Joder Danny, di algo. Dime que soy una idiota, que me odias, que ojalá no me hubieras conocido, pero.. Joder.. ¡¡Dime algo!!

-No ha sido culpa tuya.. Yo.. Jamás te diría eso.

- Entonces.. ¿qué cojones te pasa?

- Y-yo.. No lo sé..

- ¿No confías en mí? - dijo con el rostro dolido.

- Dios mío, Alma.. Claro que confío en ti.. Es solo que..

- ¿Es solo que qué, Danny?

- ¡¡Es solo que no se qué pensar!! Que hay una parte de mí que no quiere irse..

- ¿Por qué?

- Porque voy a echar a alguien en falta..

- Sigue..

- Porque sin esa persona estoy incompleto.

- Sigue..

- Porque siento que esa persona es única.

- Sigue..

- Porque no sé que haré cuando no vea sus ojos azules cada día.

- Sigue... - con cada palabra que pronunciaban se iban aproximando el uno al otro.

- Porque no me imagino un día sin su sonrisa, sin acariciar su pelo y sin sentir el contacto de su piel.

- Sigue, por favor, sigue.. - un solo centímetro separaban sus labios, medio centímetro, vente milímetros, diez, cinco.. Un milímetro.

- Porque no podría soportar otro minuto sin rozar sus labios. - un leve rubos ascendió hacia las mejillas de Alma. Sus ojos brillaban como nunca, rebosantes de lágrimas. Rebosantes de felicidad.
Medio milímetro.
Un resquicio de luz procedente de las puertas los iluminaron. Se separaron justo en el momento en el que el ascensor se abrió de par en par y aparecieron dos figuras con un mono azul.

- ¿Estáis bien, chicos? - preguntó el más anciano de ellos.

- S-sí.. Más que bien. - susurró Danny. Un huevo se podría freír en sus mejillas. Ardían como nunca.

- Alma, baja de la nube. - le dijo Hope al oído.

- No estoy en una nube, estoy en la Exosfera..

- Desde ahí es más alta la caída.

- ¿Qué quieres decir?

- Lo sabes perfectamente.

- Bueno, me parece que si queremos llegar a tiempo al aeropuerto tendremos que incumplir unas cuantas leyes, así que es momento de correr, ¿no? - sugerió Tom.

- Pues no estaría mal.

Tres cuartos de hora después se encontraban facturando las maletas. Sin tiempo para largas despedidas. Tom y Giovanna se fundieron en un intenso beso que tenía escondido en su interior un 'hasta luego'.
Harry le regalaba a Hope uno de sus abrazos de oso y Alice descansaba en el pecho de Dougie. Alma no sabía como actuar, desde que se abrió el ascensor habían estado todo el trayecto en silencio.

- Y-yo.. Eh.. ¿A qué huele?

- Eh.. A coco.. Es mi colonia.. - Danny soltó una risilla nerviosa y Alma se unió.

- Me encanta el coco.. Voy a echarte de menos.

- Yo también. - una voz femenina anunció el próximo vuelo.

- Vámonos, chicos..  - dijo Tom.

- A-alma..

- Ni se te ocurra morirte en el avión.. Anda, ¡vete ya!
Poco a poco las figuras de los cuatro chicos se fueron alejando. Uno de ellos se dio la vuelta y se despidió con la mano. Alma la alzó tanto como pudo y la movió con fuerza. Una lágrima que nadie vió se escapó de sus ojos.


¿Qué os ha parecido? Me ha costado lo mío. 
Espero que os haya gustado <33
Gracias por los comentarios y por participar en la encuesta :3

Por cierto, que ya voy por el capítulo 20.. *-* ¡Qué rápido se pasa el tiempo!
Ah, una última aclaración, por si alguien no lo sabía Michael J. Fox es el actor de Marty McFly (Back to the Future)

Capítulo 19

Capítulo 19: Holland Park

- No.. puede... ser..
Danny tenía la guitarra eletro acústica negra en sus manos y una sonrisa de oreja a oreja. Sí, definitivamente, había merecido la pena, pagaría lo que fuera por verla.
Alma no podía reaccionar, le temblaban las manos.

- Venga, ábrela.. - le alentó Hope al oído.
Destapó la caja con los ojos cerrados, alargó el brazo y rozó unas cuerdas metálicas. Abrió los ojos al notar su frío contacto y acunó la guitarra entre sus brazos. Rasgueó las cuerdas con cuidado, como si fueran de cristal y un escalofrío recorrió su espalda.. El sonido era fantástico. Depositó la guitarra en la caja con la misma ligereza y saltó hacia los brazos de Danny. Le plantó varios sonoros besos en la mejilla y hundió la cabeza en su pecho.

- Eres idiota.

- Entonces tu también.

- Somos idiotas..

- Me gusta que seamos idiotas.

- Puede que a mi también me guste.


***


La siguiente semana transcurrió a la velocidad de la luz, pero sin mareos. Tranquila, por lo menos, hasta que Tom recibió la llamada.

- ¿Diga? Sí, soy yo.. - la siguiente imagen que vio Alma fue la del móvil deslizándose por las manos de Tom, sus temblorosas manos intentando recogerlo y un gracias de todo corazón.

- ¿Quién era, Tom?

- No.. No era nadie..
Salió por la puerta dejándola con la palabra en la boca y la curiosidad. Al día siguiente todas sus dudas se resolvieron, para mejor o peor.

- Vaya.. En dos meses.. Os voy a echar muchísimo de menos, pero.. ¡Me alegro tanto por vosotros! Os lo merecéis más que nadie. - dijo Alma

- Teloneros de Busted..  El siguiente paso será vuestra propia gira. - les alentó Hope.

- ¿Y cuándo volveréis? - preguntó Giovanna.

- Pues, se supone que a principios de abril, todavía no sabemos el día exacto..
Una sonrisa que reflejaba la más absoluta felicidad cubría el rostro de Alma, aunque no se parecía en nada a lo que sentía.
¿Por qué no se alegraba por Harry, Tom, Dougie y... Danny? Estaban a punto de cumplir su sueño.
Era un comportamiento demasiado egoísta.

- Enhorabuena, rubita. - dijo Alice antes de que sus labios se juntaran.

- ¡Ven, Hope! - gritó alma mientras que le agarraba por el brazo y tiraba de ella hasta el jardín. - Hace un día precioso. ¿No te apetece pasarlo lejos de aquí? Ir al parque, tomar un helado..

- Contarme que mosca te ha picado.. - interrumpió Hope. - Pero mejor, tomemos un helado primero.

- Pues cojo mi chaqueta y nos vamos.

- Eh, espera.. ¿No se lo decimos a los demás?

- No, ¿para qué? Así no cogen de nuestro helado.

- Te lo diré muy claro. - dijo mientras le giraba la cabeza para mirarla directamente a los ojos. -  No nos vamos. Alma, dos meses. Tú que puedes, aprovecha el tiempo..
- Eh, espera.. Se lo diré a todos.. - Hope le respondió con una sonrisa, una sonrisa que lo decía todo.
Se dirigió al salón dando grandes zancadas. Tom y Giovanna estaban abrazados en el sofá, Doug y Alice se miraban desafiantes, para averiguar quien aguantaba más sin reirse. Harry y Danny jugaban a la videoconsola con cara de concentración.

- ¡Gol! - gritó Harry alargando la 'o'.

- Esto no quedará así, ¡quiero la revancha! - exigió Danny.

- ¡Tenéis todo el tiempo del mundo para jugar a la Play! Ahora, salgamos a celebrarlo..

- Está bien.. - dijo Harry mientras apagaba la consola. - Pero que sepas, enano, que de todas formas te daré una paliza.


***


- ¡Por nosotros! - brindó Tom.

- ¡Por nosotros! - dijeron los demás mientras sus copas de helados chocaban.
Media hora después, abandonaron el establecimiento.

- ¿A dónde os apatece ir?

- ¿Qué tal si vamos al Holland Park?

- Yo nunca he ido. - dijo Alma.

- Ni yo tampoco. - aclaró Alice.

- Es algo que tenéis que ver..

Después de un largo paseo en coche llegaron a un parque lleno de setos por todas partes, flores de cientos de colores y especies diferentes. En el centro,había una pequeña estatua de un hombre arrodillado. Un gran estanque con una pequeña cascada era lo que más llamaba la atención. Era díficil de describir.

- Cada día esta ciudad me sorprende más. - dijo Alma observando su alrededor.

- Pues todavía te quedan miles de cosas por descubrir. - susurró Danny.
Todos se adelantaron menos Harry y Alice, que se quedaron abrumados por el paisaje.

- Es realmente precioso, ¿verdad?

- Sí..

- Oye, Harry.. Hace mucho tiempo que quiero decirte una cosa..

- Dispara.

- Gracias. Muchísimas gracias.

- ¿Por qué?

- ¿Qué por qué? Sin ti, si aquel día no nos hubieras dejado solos.. Gracias.

- De verdad, que estaba mareado.

- Mientes fatal, Harry. Mientes fatal. - él respondio con una cálida sonrisa.

- ¿Vamos con los demás?

- Vamos con los demás.


Siento muchísimo el retraso D: .. ¡De recompensa mañana subiré uno en cuanto pueda! Aviso que es muy asdjasdaksj.. :3
Por cierto, por si alguien no sabe que es el Holland Park es un parque precioso de Londres, aunque yo solo lo he podido apreciar por fotos, ya que todavía no he tenido la oportunidad de ir.. Pues si sentís curiosidad poned 'Holland Park' en la barra Google y veréis que es precioso, en serio. Merece la pena verlo.
Ah, por si alguien no se acuerda, Alma le da las gracias a Harry por aquella vez que los dejó solos en el London Eye :)
Bueno, espero que lo hayáis disfrutado <3

lunes, 3 de octubre de 2011

Capítulo 18

Capítulo 18: Our Fairy Tale


La inseguridad es uno de los peores sentimientos. Te deshace, te mata por dentro. Sentir que no eres suficiente, que hay infinitas personas mejor que tú. Creer que no eres especial. ¿Por qué las personas sufren de falta de confianza en sí mismas? ¿Por qué nos influye tanto lo que piensan los demás de nosotros? ¿Por qué nos cuesta tanto confiar en la gente cuando otros nos han herido?
Por muchas veces que se lo preguntase, no obtenía ninguna respuesta. Sentía que su pecho iba a estallar, le dolía tanto, que le destrozaba el corazón.
Ella no solía pensar así, era optimista. Algo simplemente, no estaba bien. ¿Qué es lo que fallaba? Desconocía el por qué de su pregunta, ya que sabía de sobra la respuesta.


***


- Paso, ¡que el pavo está ardiendo! - gritó Tom antes de que se apartaran todos de su camino.

- ¿El pavo o tú, Tom? - bromeó Harry.

- Creo que las dos cosas. - dijo Giovanna, cosa que sorprendió a todos. - ¿Qué? No puede hacer una una broma de vez en cuando? -  todos estallaron a carcajadas.
En un par de minutos todo estuvo listo: mesa puesta, velas encendidas, el pavo sobre los platos y por último, regalos bajo el abeto de plástico.

- Santa Claus is coming to town.. - canturreó Tom con nerviosismo.



***


Varias semanas antes, buscó durante horas y horas un regalo perfecto para Giovanna.

- ¡Mira esa Tom! - señaló una guitarra electro-acústica negra que había en un iluminado escaparate.

- ¿Para Gio? Si no sabe tocar la guitarra..

- Serás tonto.. Digo para Dan.. Se supone que estoy aquí para que me aconsejes..

- Ah, es verdad..

- ¿Crees qué le gustará?

- Le encantará.. ¿Pasamos?

- ¡Sí! - dijo mientras lo conducía hacia la puerta. Una campanita resonó por la tienda al abrirse. Fueron directos al estante de las guitarras. Junto a la negra, había otra de color azul del mismo modelo. Tom agarró la etiqueta del precio y lo miró con incredulidad. Lo rascó y se lo llevo directamente a los ojos.

- ¿Tan cara es?

- He estado rascando el precio porque creía que habia un cero de más..

- Déjame verlo..

- Ehh.. ¿Estás segura?

- ¿S- sí?.. Bueno da igual, el caso es que necesito saber cuanto cuesta.
Tom le tendió el papelito en la mano. Alma, simplemente no reaccionó. Se escurrió poco a poco de sus dedos y aterrizó junto a la guitarra negra.

- Era.. perfecta..

- Déjalo Alma, es solo un regalo de navidad, ya encontrarás algo más barato.

- No.. Le compraré esa guitarra. Veré lo que puedo hacer.. - salieron de la tienda a paso lento y un ruido se escuchó entre los coches. - ¿Has oído eso, Tom?

- No.. ¿Que ha pasado?

- No nada, déjalo.
 Siguieron buscando el regalo de Gio hasta que Tom se dio por vencido.

- Lo encontraremos mañana, tranquilo.

- Está bien.. Oye, Alma..

- ¿Dime?

- ¿Por qué te vas a gastar tanto en Danny? ¿Sabes cuánto es eso? No lo podrías pagar ni con el sueldo de dos meses..

- Lo sé Tom.. Pero no importa, eso es lo que menos me preocupa ahora.

- Ni si quiera te has gastado tanto en Alice..

- Ya..

- Ven aquí. - la rodeó con sus brazos, un abrazo sincero. El mejor de los que habían compartido. Suave, cálido, perfecto. Un abrazo en todas las condiciones, no para demostrar algo. Un simple: "No te preocupes, estoy aquí contigo. A tu lado "

- Tengo miedo, Tom.. - fue la última frase que dijo antes de empapar su espalda.

- Eres mi mejor amiga, te conozco. Sé lo que pasa por tu cabeza. Sé que no sabes lo que sientes, o que más bien, no quieres saberlo. Sé que no quieres que te hagan daño otra vez, sé que lo pasaste mal. Pero también sé que eres fuerte. Sé que saldrás adelante. Además, Danny no es un mal tipo.

- Te quiero Tom.

- Sabes que yo también.


***


- Hace una semana que no se les ve el pelo a ninguno de los dos. ¿Dónde están?

- Alma esté llendo todos los días a Ocean Eyes, haciendo horas extras.

- ¿Y eso?

- Necesita el dinero..

- Ah, no lo sabía, no me dijo nada.. - se asombró Alice.

- Ya te enterarás.

- ¿Y Danny?

- De él si que nadie sabe nada..

Hope escuchó la conversación en silencio. Lo que dijo Tom no era del todo cierto..


***


- Santa Claus is coming to town.. - canturreó Tom con nerviosismo.
El regalo de Gio se encontraba entre sus manos, solo tenía que deshacer el lacito amarillo y romper un poco de papel para que viera su reaccion. Aunque fuese Diciembre, le sudaban las manos. Giovanna retiró el papel de regalo en unos segundos que se pasaron eternos para Tom. Parecía un simple libro a primera vista. Las tapas eran de cuero, solo una inscripción adornaba la portada, en letras doradas y cursivas: "Our Fairy Tale"
No se trataba de cualquier cuento, era el suyo. El de Tom y Giovanna. Su cuento de hadas.

- Ohh, Tom.. - murmuró Giovanna mientras se enjugaba las lágrimas y pasaba las páginas. En la última página escrita decía: "This tale never ends.. "

- Las páginas en blanco las historias que nos quedan por vivir..

- Tom.. Te quiero - dijo antes de que se fundiesen sus labios.
Diez minutos después solo quedaban dos regalos por abrir. Uno de ellos se encontraba en las manos de Danny, y otro todavía bajo el árbol.
No sabía si había merecido la pena. Danny abrió el paquete con delicadeza, sin romper el papel, cosa que le puso muy nerviosa.

- ¿Sabes qué? Toma este, abrámoslos juntos.

- Está bien.. - le tendió un paquete bastante grande y alargado, decorado con papel de regalo azul cielo y un gran lazo rojo que lo rodeaba. - Vaya, es muy grande.. Espero que no te halla costado mucho.

- El tuyo también es muy grande..

- ¡¡¿Queréis abrirlos ya?!! - gritó Harry impaciente.

- Vale, vale - corearon al unísono. Alma destrozó el papel sin ningún miramiento, no podía hacerlo delicadamente, estaba demasiado nerviosa. No había rastro del papel en ninguno de los regalos. Dos cajas enormes de cartón idénticas descansaban entre sus manos.

- No.. puede... ser..


***


- Anda, trae.

- Que no, que ya puedo yo con mis bolsas..

- Serás cabezota.

- Es que tu también llevas muchas. - algo se movió en el interior de una de las cajas de las que cargaba Hope, la que estaba encima de toda la pila. - Corre, abre el maletero, que este bichejo no aguantará mucho sobre mis manos. - sacó las llaves e su bolsillo con dificultad y presionó el botón que accionó el maletero. Dejó sus bolsas en el suelo y depositó todas las cajas de Hope con cuidado. - ¿Crees que se asfixiará?

- No creo, la caja tiene agujeros..

- A ver, nos quedan el mío de Harry y el tuyo de Alma.. ¿Tenías algo pensado?

- No..

- Te ayudaré, pero tú a mí con Harry.. ¡Ay! - se quejó cuando tiró de ella hacia el suelo. - ¿Qué haces?

- Shh.. No grites - susurró antes de taparle la boca -  ¡Mira! - señaló a dos figuras que miraban un escaparate, pocos segundos después se adentraron en la puerta. - ¿No te has puesto las lentillas o qué?

- Sí, joder.. ¡Es que tardan en enfocar!.. Ahh.. Ya veo.. ¿Qué hacen ahí?

- No lo sé, pero fíjate como mira esas guitarras. Eh.. ¿A cuál mira? ¿A la negra o ala azul?

- No lo sé.. ¡Se van!

- ¡Agachate! - gritó demasiado fuerte. Alma miró en todas las direcciones y le susurró algo a Tom. - ¿Crees
qué me habrá visto?

- No creo.. Entremos, ya se han ido. - se dirigieron hacia la tienda y fueron directos a las guitarras.

- Eh, Danny... Es demasiado cara.

- ¿Cuánto cuesta?

- Mira.. - dijo mientras que le tendía la etiqueta con el precio.

- Oh, vaya..

- Son.. cuatros.. cifras.

- ¿Cuál crees que le gustará más? ¿La azul o la negra?

- ¿V-vas a comprala?

- Ya tenía ahorrado bastante dinero.. Solo me faltan 200 £.

- ¿Para qué ahorrabas?

- Eso es lo de menos.

- En serio, dímelo.

- Eh.. Tenía pensado.. que quizá.. cuando tuviesemos la oportunidad de sacar un disco.. necesitaríamos algo de dinero.

- Oh, Danny.. No tienes por qué hacerlo.

- Da igual, no importa..

- La azul, Danny, la azul..


Este era bastante larguito, espero que lo halláis disfrutado :3
¡Muchas gracias a tod@s por leer! 

domingo, 25 de septiembre de 2011

Capítulo 17

Capítulo 17: Nadie dijo que fuese fácil


Lo mejor de todo es que no comprendo absolutamente nada, hay mil razones por las que podría estar llorando, pero sé que no es ninguna de las que pasa por mi mente. Quiero que paren, que se detengan, que mis ojos se sequen. Pero, como de costumbre, mi vista se nubla. Creo que esto no le vendrán bien a mis lentillas. Noto una mano sobre mi hombro, pero no me sobresalto, se quien es, no tengo ni que darme la vuelta.


***


Entrelazó sus dedos con los de Hope y la condujo al banco más cercano. Despegó los labios con lentitud, intentando justificarse, pero Alma la silenció con un abrazo. Permanecieron unidas varios minutos.

- Un abrazo es lo mejor del mundo.

- Lo sé. - se separaron poco a poco, Alma le enjugó una silenciosa lágrima. - Entonces, te gusta Doug. Y Derek no..

- No lo sé.. No sé ni lo que siento.

- No era una pregunta. - hizo un amago de sonreír, pero solo consiguió hacer una mueca.

- Soy estúpida

- Todos lo somos.

- ¿Te acuerdas de aquella vez? Tú querías saber por qué lloré..

- Sí.

- ¿Y sigues queriendo saberlo?

- Sabes que sí.


***


- Vayamos a casa, Danny.

- ¿Estás seguro?

- Ya son mayorcitas, ¿no te parece?

- Pero, Harry.. - se encontró con sus ojos azules, mirándolo fijamente. - Está bien. Vayámonos.
Alice y Doug se fundieron en un ligero beso, entonces Danny lo comprendió todo.


***


- ¿Sabes? Dougie es el único que sabe la historia. Se la conté hace mucho tiempo. Lira. Así se llamaba ella. Mi mejor amiga, mi hermana, mi modelo a seguir. Era tan perfecta. Guapa, encantadora, sociable.. Y no hablemos de su cuerpo. Sí, era la envidia de todas. Y yo tenía suerte, mucha. Por estar a su lado, o eso pensaba. Tardé cinco años en darme cuenta de que no. En darme cuenta de que solo existía en ella falsedad.. Bueno, también otras cosas que mejor no mencionar. A mí me gustaba un chico, bueno, más que eso. Pues Lira, como buena amiga que era, me lo quitó. Y, no es que sea egoísta. Simplemente, ella siempre se ha llevado lo que todos quieren. Como si quisiera demostrar algo. Por mucho daño que haga a los que la rodean. A mí no me lo había hecho nunca, pero sólo bastó con una vez para que nada fuese lo mismo. Todos tenemos que recibir fuertes desilusiones para llegar a ser nosotros mismos. El día que me viste, fue el que decidí escapar de ella. De todos mis recuerdos. Incluso de mi nombre.

- ¿Algún día nos lo dirás?

- Lo dudo mucho. Pero, quien sabe..

- Entonces, dime.. ¿Qué vas a hacer?

- Pues seguiré con Derek, es un buen tipo. - Alma lo negó en su interior. - Y.. supongo, que me olvidaré de Doug.. Es mi mejor amigo.. Y, por lo que parece, el novio de una de mis mejores amigas, así que.. No me interpondré.

- ¿Estás segura? No es tan fácil olvidar a una persona..

- Nadie dijo que fuese fácil.

Una gota cayó sobre la cabeza de Hope. Una más. Y otra. Y otra. No se quejó, simplemente se dejó llevar por la lluvia. Se levantaron lentamente del banco, sin mediar palabra y retomaron su camino. No llovía demasiado fuerte, pero lo suficiente para que sus músculos se entumecieran en unos pocos minutos.

- La lluvia disimula bien las lágrimas, ¿verdad?

- Puede que sí.

- Pues a mí la lluvia no me engaña.

***


OCTUBRE.


Hope cumplió dieciocho años. Dieciocho años que celebró como es debido. Con risas, alegrías y puede que alguna lágrima oculta. Lágrimas que solo Alma fue capaz de ver.


NOVIEMBRE


Alice no quiso celebrar su diecisiete cumpleaños, no le gustaba nada. No era una fecha de la que estuviese orgullosa. De todas formas, recibió regalos de todos. Cosa, que le disgusto aún más. Pero, lo agradeció.
Semanas después, al final del mes, el rubio de ojos azules cumplió dieciséis años. Recibió más de un beso a cambio. El pestillo del baño se cerró varias veces.
Se colocó de espaldas a la puerta y ahí se sentó. Esperó durante varios minutos a que la puerta se abriese. Cuando lo hizo, se encontró con los ojos llorosos de Hope.

- ¿Sabes qué puedes contar conmigo, verdad?

- Lo sé, pequeño idiota.

- Tan poco soy tan pequeño, solo nos llevamos unos meses.

- Para mí siempre serás un pequeño idiota.

- Para mí siempre serás una rubia de bote.

- Gracias, Danny.

DICIEMBRE


Harry ya tenía diecinueve años. Días antes los sorprendió a todos cuando apareció con una chica pelirroja cogida de la mano.

- Esta es Victoria.

Pocas veces volvieron a verla.

Dos días después, nevó por primera vez. Los copos de nieve adornaban el ambiente y tapaban el asfalto. El entusiasmo de Tom se reflejaba en su mirada, llegó la Navidad.


Sé que es una caca de capítulo.. ;_; Lo siento mucho.
Ya tengo escrito uno muy sentimental, que llegará dentro de poco.
¡Sed pacientes!

Muchas gracias a todos por leer y por comentar, de verdad. :3

martes, 20 de septiembre de 2011

Capítulo 16

Capítulo 16: Defying Gravity

Una cosa antes de comenzar el capítulo. Dentro de poco llegará un enlace, pinchadlo si queréis que la cosa se ponga mas sentimental :3

Unas hojas amarillentas volaron de aquel árbol, pasaron unos minutos hasta que aterrizaron en el suelo. El otoño llegó a una velocidad de vértigo, el viento soplaba con arrogancia sobre sus cabezas. No quedaba rastro de la escasa calidez que reinaba meses atrás. Alice entrelazó sus dedos con el rubio que se encontraba a su derecha y contempló sus ojos azules.. Sonrió al recordar el verano.



- ¿Sabes qué, Dougie?


- ¿Qué, Alice?


- Tienes un color de ojos muy especial. Propios de ti. Tan azules.. Parecen... Parecen un rompeolas.


- Claro, donde se acumula toda la mierda - no tardó en recibir una leve colleja.


- ¿Sabes qué eres tonto? 


- ¿Sabes qué eres una debilucha?


- Pues solo lo sospechaba..


- Pues ya se han confirmado tus sospechas.


- ¿Me los das?


- ¿El qué?


- Tus ojos..


- ¿Por qué? Entonces no podría ver - dijo haciendo una mueca, por lo que Alice rió.


- No seas idiota. Te los cambio.


- ¿No te gustan los tuyos?


- No. ¿Por qué me deberían gustar? Son.. tan.. comunes.


- De eso nada.. Unos ojos no son bonitos por el color, sino por lo que transmiten.. Ojalá una milésima parte de las estrellas brillara tanto como tus ojos.


- ¿Alguna vez te han dicho que eres un cursi? - Dougie sonrió tontamente.


- Sí. - asintió después de recordar la imagen de la esperanza.


- ¿Vamos con los demás? - señaló a un grupo de seis o siete personas. Poco después, se despidieron del mar.

***


- Bring me down... - fue la última frase que salió de su boca antes de bajar del escenario.


Esa se había convertido en la rutina de los viernes y sábados, cantar varias canciones en Ocean Eyes y marcharse a dar una vuelta todos juntos. Tom, Harry, Dougie, Danny, Giovanna, Hope, Alice y ella. Después, las últimas tres volvían a casa. A su casa.

- ¿Cómo sería tu casa perfecta? - preguntó mientras iba ocultando tres de sus dedos, en señal de que se le acababa el tiempo. - Tres, dos, uno.. - disfrutó con su cara de poker con malicia. - Venga, corre.


- ¿Pero qué casa?


- Describe una casa..


- Pues.. Grande, con jardín, de esas tipo americano, muy luminosa.. Ehh.. No sé que más.. 


- Con eso me vale.


- ¿Y esto para qué?


- ¡Adiós! Luego lo descubrirás - y se marchó dejando a Alice con la palabra en la boca.

Días más tarde, Alice comprendió a que se refería, cuando Alma y Hope cubrieron sus ojos con un pañuelo negro de estrellas blancas que ésta última encontró días atrás. Cuando se deshizo del pañuelo una silenciosa lágrima recorrió su mejilla. Lyf ronroneó bajo su pierna en señal de aprobación. Parecía que a ella también le encantaba su nueva casa.

Un abrazo la llevó al presente, al otoño, al olor de Danny.

- Cantas fenomenal - interrumpió Derek, llevaba dos meses saliendo con Hope. Dos mechones de su flequillo castaño le caían sobre la frente. No llegaban a tapar sus grades ojos marrones. Alma no sabía por qué, pero todavía no tragaba a ese tipo. Tenía algo que no le gustaba.. Quizá tenía unos ideales demasiado firmes. Le respondió con una media sonrisa.
Doug llevaba bastante rato callado, no era propio de él. Alice apretó su mano con fuerza, no sabía por qué. Se podía interpretar como un: "Estoy aquí, a tu lado". Los labios de Dougie se curvaron hacia arriba, en respuesta.
Después de varias horas de caminar sin rumbo fijo, el London Eye se hizo visible ante sus cabezas. Derek se marchó pronto, tenía que madrugar el día siguiente.

- Siempre he querido subir, ¿sabéis? - dijo Alice en un susurro..

- ¿Sí? - preguntó Dougie. - Pues hoy es tu oportunidad.

- ¿Y tú Alma? - preguntó Danny.

- Yo, eh... y-yo... - un leve rubor ascendió por sus mejillas.

- Tiene miedo a las alturas - sentenció Alice con una sonrisa burlona.

- Pues no es la única - dijo Hope bajando la cabeza, avergonzada.

- No pasa nada, yo me quedo con vosotras. - dijo Danny.

- Tom.. - Giovanna le miró a sus ojos color miel, con un brillo especial.

- ¿Qué os parece si Gio y yo nos montamos en uno y Harry, Dougie y tú en otro? - pregunto Tom clavando una mirada suplicante en Alice.

- Ah, claro.. Por supuesto..
Minutos después, Tom y Giovanna llegaron a su cabina y justo cuando Alice, Dougie y Harry iban a subir, éste último se arrepintió.

- Yo, eh.. - buscó las palabras adecuadas detenidamente. - Creo que me he mareado, será mejor que no suba.

- Te veo perfectamente, Harry. - dijo Alice.

- Yo sé de lo que hablo.

- ¿Quieres que te acompañemos?

- No, da igual, subíos..
Instantes después, la noria empezó a girar. Dougie y Alice se quedaron en silencio, contemplando las vistas, sin saber muy bien lo que decir..

- Vaya.. - dijo Alice mientras señalaba unos edificios a lo lejos. - Es precioso..

- Mira la Luna..

- Se ve gigantesca, ¿no crees?

- Sí.. E-es enorme..
Lentamente, la figura de Dougie se fue acercando a Alice, hasta rodearla con los brazos. Hundió su larga cabellera en su pecho. Alzó la vista durante unos segundos, hacia esos pequeños ojos azules. La retiró enseguida. No podía mirarlos sin rozar la hiperventilación. Se separó de él poco a poco. Palpó los cristales de la cabina con las manos, como si pudiese alcanzar el cielo. Tocarlo.

- It’s time to try defying gravity. I think I’ll try defying gravity.. Kiss me goodbye. - canturreó Dougie débilmente, pero lo suficientemente audible para que Alice se percatara de sus palabras. Se giró sin miedo, sin evitar su mirada. Sin tener miedo a zambullirse en el rompeolas.

- Doug.. Yo.. - no cerró sus ojos cuando sus labios se juntaron, ahora no podía hacerlo. No encontraba mayor felicidad en otro sitio que no fuese un rompeolas.. Solo se separaron durante unos segundos, los suficientes para que Doug terminase la canción.

- I am defying gravity.. And you wont bring me down..


***


Escucho tu respiración, cada vez más acelerada, más dulce. O eso piensan mis labios, que te piden otro beso. Y no me canso, y seguiría bailado por siempre, mientras que fuera contigo.


***

Los últimos segundos transcurrieron demasiado deprisa como para que Danny pudiera comprender nada. Miro hacia su izquierda, y se encontró con Hope, que miraba al infinito con una expresión horrorizada. Segundos después, no estaba.

- ¿Qué ha pasado? - preguntó.

- Alguien la ha dejado caer.. - dijo en un susurró mientras desapareció detrás de Hope.


***


Espera, está lloviendo. No, demasiado fácil. Estoy llorando. Con rabia, como nunca. ¿Me podréis explicar algún día de dónde vienen las lágrimas, para qué sirven y por qué se quedan justo cuando quieres que se vayan? ¿Lo haréis?




Bueno, pues aquí lo tenéis <33
Este capítulo me ha costado muchas horas de trabajo y querría dedicárselo a la genialísima persona de Claudia Poynter, aunque no la conozca mucho. Simplemente, porque gracias a ella y a su comentario saque las ganas de escribir..
Muchas gracias *-*

martes, 13 de septiembre de 2011

Capítulo 15

Capítulo 15: I lost my fear of falling.

Cerró los ojos con fuerza, lista para recibir el golpe. Algo que no sucedió. Los abrió con miedo y solo vio la espalda de Alma que la protegía.

- Ni se te ocurra ponerle la mano encima.

- No esperaba verte tan pronto, cariño - dijo dulcemente.

- No me llames así, maldito cobarde. - gritó.

- ¿Qué te pasa? ¿No estás contenta de verme?

- ¿A ti qué te parece?

- Que me tienes miedo..

- No. Ya no. Ya no me das miedo. Esta vez no te saldrás con la tuya. No volveré, James. Ya te puedes largar de aquí. No quiero volver a verte. - dijo con decisión. Con fuego en sus ojos azules. Y no mentía, no había más que sinceridad en sus palabras. - Perdí el miedo a caer.

- En ese caso no tengo otra alternativa - dijo mientras que se daba la vuelta y se alejaba. Pensó que iba a ser más difícil. Volvió sobre sus pasos, con una sonrisa burlona - ¿En serio creíste que iba a ser tan fácil?

- Pues no estaría mal. Hazme un favor y desaparece de mi vista.

- Hazme un favor y no te hagas la dura, sé que estás deseando volver a mis brazos.

- ¡¡Lo único que estoy deseando es que te mueras!! - gritó desgarrándose la voz. Las pupilas de James se dilataron. - Eres un cabrón, James. - Varias lágrimas causadas por la rabia asomaron por sus mejilllas, traicioneras. Agachó la cabeza, lo último que quería es que le viera llorar. Alice, que finalmente fue capaz de reaccionar, con las manos temblorosas, sacó su móvil del bolsillo.


***


¿Eran suyos esos gritos? Sí, era su voz. El corazón le martilleaba. Le suplicaba que descansase, pero no podía. Un grito desgarrador, seguido de un nombre que le sonaba demasiado, lo alarmó aún más. Corrió veloz hacia las escaleras, para encaminarse a la planta baja.


***


El Nokia de su bolsillo izquierdo vibró. De repente dejó de correr. Hope, unos instantes después que él. Tenía un mensaje.
Ocean Eyes, deprisa
Era de Alice.. Le enseñó el mensaje a Hope con rapidez y volvieron sobre sus pasos a la velocidad del rayo.


***


- Me debes una disculpa.

- ¿A ti? - No me hagas reír.. - alzó la cabeza y le miró con rabia. Ya no le daba vergüenza que la viese llorar. No le importaba. Esas lágrimas no eran meras gotas de agua, eran furia líquida. Sentía que podrían evaporarse de sus mejillas, que saldrían de sus ojos y le golpearían en la cara. Y, con suerte, le harían un moratón, como los muchos que a ella le quedaban en el cuerpo.

- Sé buena y pídeme perdón. - le demostró que lo sentía de una forma peculiar, escupiéndole en la cara. Diana, en toda la boca. Se limpió restregándose la manos con asco. - Esta la vas a pagar caro - gritó con odio, ya no intentaría convencerla dulcemente. La agarró con fuerza de las muñecas, sin miramientos, y la oprimió contra él. Alma intentó escapar de su regazo y buscó a Alice con la mirada, la miró significativamente y ésta, simplemente asintió.

- Y-yo.. Lo siento mucho, James.. Volvamos a casa. No debí escapar de ti. Te quiero.

- Así me gusta, nena. Esperaba que reaccionases pronto. - Acercó los labios a los suyos y antes de que se juntasen, una pierna golpeó contra las de un James desprevenido que calló al suelo. Alice agarró la mano de Alma y se alejaron corriendo. James se incorporó segundos después, persiguiéndolas.
Hacía minutos que lo habían despistado, se escondían detrás de un biombo, en los camerinos. Aquel sitio era bastante amplio. Se encontraban al borde de la hiperventilación, sus latidos eran inconstantes. Alma se relajó y se deslizó hacia el suelo, Alice hizo lo mismo.

- Al fin os encontré - dijo una voz conocida, se giraron asustadas, pero sólo encontraron unos ojos azules que las miraban preocupado. Un sudor frío le recorría la sien. Al reconocerlo, Alma saltó a sus brazos y rompió a llorar. Él intentó calmarla acariciándola y susurrando algunas palabras que Alice no llegó a distinguir. Observaba la escena sobrecogida.

- Has sido muy valiente.. -musitó Danny. Ella se apartó ligeramente, lo suficiente para que pudiera disfrutar de sus ojos. Y, en ellos, el reflejo de una sonrisa. La suya. No dijo nada, todavía no era capaz. El móvil de Danny sonó, rebuscó en su bolsillo y pulsó el botón verde. - Es Tom - aclaró. - Sí, ya la hemos encontrado. Ha habido un problema. - un escalofrío recorrió la espalda de Alma - Estamos en Ocean Eyes. No tardéis.
Minutos después, Alice y Doug se encontraban fundidos en un abrazo. Y no eran los únicos.

- Tengo que decirte algo, es sobre Doug. - le susurró Alma cuando se separaron.

- ¿Sabes qué? No me importa lo que pasó, no me lo digas. No quiero saberlo - dijo con media sonrisa, que más bien parecía una mueca.

- Está bien, solo te diré, sigue. - cerró los ojos y al abrirlos el cuerpo de Alice la rodeaba. Sin duda los abrazos son la mejor medicina. - Eh.. esperadme aquí, ahora vengo.

- ¿Tú sola? Ni hablar. - dijeron Harry y Danny al unísono, cosa que los hizo sonreír.

- Va a ser un momento, no os preocupéis. - antes de que pudiesen replicar, Alma se perdió entre la gente.


***


Llevaba como media hora búscandola. Había pisoteado su orgullo, una extraña sensación le invadía. El viento azotaba su cara, le dio una patada a un cubo de basura, de él salió una asustada rata. Pegó un bote.

- No te recordaba tan cobarde.

- Ni yo a ti tan valiente.

- ¿Parece que hemos intercambiado los papeles, no?

- No tanto, si sigues aquí.

- No te confundas, solo quería charlar un poco. - empezaron a pasear por las calles de Londres, en silencio. Después de unos minutos, James despegó los labios.

- Entonces no piensas volver - no fue una pregunta, solo una afirmación.

- En el fondo no eres tan gilipollas, James.

- Eso intento, pero no te acostumbres.

- Sigo sin comprender porque eres tan bipolar.

- Lo que tiene chupar tuberías de plomo.

- Eres idiota - rió, ese era el James del que se enamoró, antes de descubrir la otra cara de la moneda.
Pronto, la noche alcanzó las calles y las estrellas adornaron el cielo.

- Dame un beso de despedida.

- Tuviste que romper la magia, eres así. - la arrinconó contra una pared, y sin pensarselo, Alma elevó su rodilla hacia su punto débil. James acabó en el suelo retorciéndose de dolor. - ¡Me alegro de haberlo solucionado, James! Espero que te vaya bien en la vida.. - dijo antes de irse corriendo con una sonrisa en los labios.

James no volvió a molestarla.

¡Siento muchísimo la espera, pero es que he estado ocupada! Nueve días sin subir, prometo que os lo recompensaré *-* El siguiente capítulo es muy 'absjahkjsnjajaskndk'
Besos lector@s


domingo, 4 de septiembre de 2011

Capítulo 14

Capítulo 14: Conejo

Unos ojos verdes localizaron su próxima presa. Gracias a la puerta abierta del local, el viento sacudía su morena melena. Varias cabezas rodeaban a su conejo, y como buen depredador se lanzó hacia él, enseñando sus colmillos.

- Hola, Alma. ¿Te acuerdas de mí? Bueno, como para no hacerlo. Sí, soy Matt. Y quería decirte que he dejado a mi novia. - dijo sin pararse a respirar, enseñando una reluciente sonrisa. - Creo que esa canción iba por mí, y que sepas que no tienes que temer que vuelva a re.. - antes de que pudiese continuar, una palma roja se reflejó en su cara.

- Píerdete, Matt. Ya quisiera tu mera existencia que te dedicase una canción.
Cuando quiso reaccionar, Alma y los tipos que la rodeaban no se encontraban ahí. Ni siquiera el pecoso que le miraba con cara de asco. Con el rabo entre las piernas, huyo lejos de aquel valiente conejo.

*** 

Alma agarró a Hope por el abrazó y se alejaron unos pocos metros de los demás

- ¿Qué haces aquí? - la interrogó.

- Estoy aquí por casualidad y te vi en el escenario. Quiero enmendar mi error..

- No pasa nada, pero estás haciendo mucho daño a una persona al venir aquí.

- ¿A esa chica qué se ha marchado corriendo? No he llegado a verle la cara, pero apuesto a que es muy guapa. A Dougie le gusta mucho..

- ¿Estás segura? Porque vi como os besuqueabais en los columpios..

- Oh.. - soltó una leve risa.- No te preocupes por eso, lo habéis malinterpretado. Doug es solo mi mejor amigo..

- ¿De verdad?

- Puedes confiar en mí. Respecto a la última vez que nos vimos, olvídalo. No estaba pasando por uno de mis mejores momentos..

- Entiendo - Hope le tendió la mano con una sonrisa. - Yo soy Alma. - dijo mientras que le estrechó la mano, devolviéndole la sonrisa.

- ¿Olvidado?

- ¿Qué tengo que olvidar?
Se reunieron con los demás. Tenía que encontrar a Alice y contarle lo que sabía. El local podía esperar.


***


Retrocedió lentamente, volviendo sobre sus pasos. Ya no había lágrimas en sus ojos, tenía miedo. Miedo de su voz, de sus gélidos ojos, de sus manos.. Miedo de su fuerza.

- ¿Te encuentras mal, Alice? Pensé que de las dos tu eras la que me temía menos.

- Déjala en paz James..

- ¿Quién eres tú para exigirme nada?

- Soy Alice. No pensé que serías tan estúpido como para olvidarlo.

- Atrévete a llamarme estúpido una segunda vez.

- Estúpido - le escupió en la cara.

-Oh, Alice, pensé que con un ojo morado tendrías suficiente. Ya veo que no.


***


Dougie corría como si le fuera la vida en ello. Sentía como le daba el viento en la cara. Como le agujereaba. Junto a él, Hope seguía sus pasos. El móvil le vibró.

- Separémonos. - dijo Alma cinco minutos atrás. - Tom y Harry id hacia el hotel, Doug y Hope buscad en los
alrededores y Danny, tú mira en la planta de arriba. Yo buscaré aquí, entre la gente. Si la encontrais, llamad. - dijo rápidamente mientras se iba enflechada de allí.
Las piernas le dolían, pero trataba de ignorarlas. Hope se paró unos segundos, no podía más. La esperó mientras se recuperaba y segundos después, siguieron su búsqueda.


Lo siento Gol, pero es que no podía evitarlo, aunque sé en el fondo que te gusta :)
Gracias a todos por leer, comentar y votar :3
Besos <33

PD: por si alguien no se acordaba, ya que llevaba 13 capítulos sin aparecer, Matt es el chico que sale en el primer capítulo y besa a Alma :)


sábado, 3 de septiembre de 2011

Capítulo 13

Capítulo 13:  James

No supo por qué salió a dar una vuelta en un día como aquel, simplemente necesitaba salir de su pequeño apartamento. Respirar aire puro. Despeinarse con el viento. Vivir.
Sentía que podría salir volando de allí, que solo tenía que dejarse llevar. Y eso hizo. Siguió el rumbo de todas los papeles que se elevaban por el cielo, de todas las hojas de lo árboles, de aquel pañuelo negro que cayó en sus manos.. Estaba adornado con estrellas blancas y con brillitos de colores. Se lo puso en el cuello y siguió caminando sin cambiar el rumbo.
La ciudad de Londres se veía demasiado apagada, como si compartiera su sufrimiento. Las cabinas telefónicas y los autobuses de dos plantas ya no brillaban del mismo rojizo color. Parecía que habían absorbido su esencia.
Finalmente, el viento la condujo hacia el único rincón de Londres que lucía vivo.

- Espero que halla gastado bien las últimas veinte libras que me quedan - dijo para si misma, mientras que entregaba el billete al portero y entraba en el local.


***


Sin todavía comprender como había llegado hasta allí, se encontraba sola, en aquel gigantesco escenario. Decenas de personas la miraban espectantes, o quizá el número llegaba hasta las tres cifras. Solo distinguía a cuatro personas que se encontraba en primera fila. Sonreían por lo que estaban a punto de presenciar. Lo último que recordaba era que Alice la había llevado hasta ahí y que, sin consultárselo, le había organizado una actuación en aquel local. Depende de como lo hiciera, podría conseguir un trabajo como cantante.

- Sé que está terminada, el otro día escuché el final. - fue lo que le dijo Alice antes de empujarla al escenario y de colocarse junto a Dougie, con los demás espectadores. Acarició la guitarra negra que reposaba sobre sus muslos, mientras que el piano de detrás del escenario sonaba de fondo, marcando el principio de su canción. Esta Alice, pensó. Era su turno. Rasgó la guitarra acústica con sus dedos, lo buscó con la mirada hasta encontrarse con sus ojos azules, despegó los labios y empezó a cantar.


***


La puerta de madera se abrió con brusquedad. Un tipo moreno, de ojos grises y gélidos apareció tras ella. A pesar de estar en el interior, los ocultó bajo unas gafas de sol y esperó al final de la sala, a que la figura que había sobre el escenario empezase a cantar. Justo a tiempo.

Hay muchas cosas que tú no comprendes.
Pero no te importa,
solo callas y juntas nuestros labios.
Y yo acepto
esos labios con sabor a sangre.
Mi sangre.
Pero no te importa,
la sangre que se ha derramado por tu culpa.
Las lágrimas que nunca cesaron.
Pero no te importa,
solo piensas en ti mismo.
¿Cómo pude estar tan ciega?
Pero no te importa,
ahora me doy cuenta de lo egoísta que eres.
Gracias por enseñarme lo que es el miedo.
Aunque me presiones,
jamás volveré a aceptar esos labios.
Hay muchas cosas que tú no comprendes.
Pero nunca te ha importado..
Gracias a tus golpes,
perdí el miedo de caer.

Los aplausos invadieron la habitación. Algunas lágrimas traicioneras se escaparon de los ojos de unas pocas personas. Alice las lucía con orgullo y con una inmensa sonrisa. Su mano agarraba la de Dougie, aunque con cierto dolor, ya que no había olvidado lo que le contó Alma aquella tarde.
Si no fuese por los aplausos, al final de la sala se hubiese distinguido la risa de satisfacción que procedía de un chico moreno con gafas de sol.

- Me parece muy bonito que me hallas dedicado esa canción. - murmuró.



***


Bajó del escenario con los ojos acuosos y recibió el cálido abrazo que le dio Alice.

- No nos habías dicho que tenías tanto talento, pequeña. - le susurró Harry al oído antes de acogerla en sus brazos. - Lo has hecho muy bien.

- ¡Bien hecho, Alma! - la animó Dougie - Delante de nosotros tenemos a la próxima cantante del local.

- Ven aquí, Al.. - se fundieron en un cálido abrazo. En esos pocos días, Tom se había convertido en su mejor amigo y en uno de sus mayores apoyos. Aunque había una persona que ocupaba un espacio más grande en su corazón.

- Falto yo.. - Danny la rodeó con sus brazos llenos de pecas y le dio un dulce beso en la frente. - Eres fantástica. ¿Por qué no nos lo habías dicho antes? Algo así como: 'Hola me llamo Alma y tengo una voz perfecta'

- Pues porque no la tengo, tonto.

- Creo que la mayoría de las personas de aquí opinan lo contrario - concluyó Tom.

- Gracias a todos.. - dijo con la voz rota.
Una melena rubia, avanzó entre el gentío y alcanzó la primera fila. Llevaba un pañuelo negro en el cuello. Alma la reconoció al instante.

- Tú..

- Me llamo Hope - dijo sonriente. Al oír ese nombre, Doug giró sobre si mismo y se encontró con sus ojos marrones.

- Hope..

- Hola, Doug.
En ese instante, Alice comprendió lo que estaba pasando. Era aquella chica de la que Alma le había hablado. Aquella que vio días atrás en un parque con columpios rojos. Aquella que besó a Doug. A su Doug..
Se marchó corriendo de allí con los ojos anegados de lágrimas y en el momento en el que iba a cruzar la puerta, chocó contra un chico moreno con gafas de sol.

- Hola, Alice. Cuánto tiempo sin vernos.

- James.. - dijo con un hilo de voz. Tenía que marcharse corriendo de allí.. Tenía que avisar a Alma.


viernes, 2 de septiembre de 2011

Capítulo 12

Capítulo 12: Ocean Eyes

- Duele...

- ¿Qué?

- Me duele el corazón, Alma

- Pues tomate una pastilla

- No hay....

- Pues antibióticos

- Tampoco

- ¿Y vacunas?

- No..

- ¿Entonces que hay?

- Nada

- Si, el tiempo.

- Si, muchas, muchas dosis de tiempo..
El silencio se apoderó de la habitación. Permanecieron calladas durante minutos que transcurrieron como horas.

- Me apetece salir- dijo Alice.

- ¿Ahora? - asintió - ¿Has visto el tiempo que hace?

- No importa, vamos a dar un paseo. - Preocupada, miró el reloj azul de su muñeca.- ¡Vamos que llegamos
tarde!

- ¿A dónde?

- A la búsqueda de la felicidad - dijo sonriendo, por primera vez en muchas horas. La agarró del brazo y se encaminaron hacia el vendaval.


***


Días atrás había instalado todas sus cosas en la habitación. Esto de vivir los cuatro juntos iba a ser una pasada, pensó. Aunque su madre dijo todo lo contrario cuando le contó que a los quince años se iba de casa y las iba a dejar solas. A ella y a Jazzie. Su padre los abandonó hace unos días, todavía unas lágrimas asomaban por sus mejillas al recordarlo. Su padre era un maldito cabrón, igual que el padre de Danny. ¿Qué clase de persona abandona a sus hijos a su suerte? Ah, sí, un malnacido. Esta vez sentía que tenía a alguien con quien compartir su sufrimiento, tenía tres personas que harían mejor de padre de lo que ese estúpido sería capaz de hacer nunca.
A Danny fue al que menos gracia le hizo dejar el hotel, aunque a la vez le hacía ilusión.

- Será divertido. - fue lo único que dijo y Tom se le quedó mirando suspicazmente, como de costumbre. Tom sabía más de los tres que ellos mismos. Nunca se acostumbraría a eso, aunque era reconfortable saber que una persona se preocupaba hasta tal punto por ti.

- ¿Queréis escuchar una nueva canción? - gritó desde el salón. Harry y Dougie bajaron desde sus respectivos dormitorios y se sentaron atentos en el sofá para escucharles. Tom despegó sus labios y empezó a cantar:

Everything was going just the way I planned
The Broccoli was done!
She doesn’t know I’m a virgin in the kitchen
Cause it’s normally my mum!
But then she called me
And that’s when
She said to meee
She wasn’t coming round for tea

I should have known much better
But it’s so hard I can’t forget her
She keeps playing me around
But I’m trying to impress her
She puts me under so much pressure
And I just wanted her to let me know she cares…

Blowing out the candles now
If that’s the way she treats me
I’m a fool
And everyone will tease me now
When rumours start to spread around the school!
Yeah, yeah
They say that I’m a loser
But that girls so cruel
But I keep her feeding her the fuel

I should have known much better
But it’s so hard I can’t forget her
She keeps playing me around
But I’m trying to impress her
She puts me under so much pressure
And I just wanted her to let me know she cares…

I know she cares (I know she cares)
Yeah, she cares!
She cares, she cares, she cares
She cares, she cares!

I should have known much better
But it’s so hard I can’t forget her
She keeps playing me around
But I’m trying to impress her
She puts me under so much pressure
And I just wanted her to let me know…

I should have known much better
But it’s so hard I can’t forget her
She keeps playing me around
But I’m trying to impress her
She puts me under so much pressure
And I just wanted her to let me know… She cares


- ¿Quién será esa chica que os dejó plantados? - preguntó Dougie con un fingido interés.

- Por ahora no tiene nombre - concluyó Danny. Eso le hizo acordarse de unos columpios rojos, del sonido chirriante que procedía de ellos y de la sensación de que alguien lo observaba que lo invadió esa tarde.

- Vamos, tenemos que darnos prisa o llegaremos tarde - interrumpió Harry.


***

La ráfaga de viento sacudía sus melenas castañas, hasta tal punto que se enredaban entre sí. Las hojas bailaban a su alrededor y se elevaban hacia el grisáceo cielo.

- ¿Dónde me llevas, Alice?

- Ya te lo dije.

- A la felicidad no me vale, dime algo más concreto.

- Bueno, pues.. Vamos a un sitio que puede que te haga muy feliz.

- Uy, eso me lo deja mucho más claro, nótese la ironía.

- Se nota.. Ah.. Tengo una cosita para ti.

- ¿Qué? -  del bolsillo de sus pitillos vaqueros sacó un pañuelo negro con estrellas blancas y brillitos. Se lo ató sobre los ojos y la guió a empujones - ¿Puedes darme una explicación?

- Todo llegará en su momento
 Unos minutos mas tarde, estiró de un extremo del pañuelo, que salió volando, y dejó visible un edificio lleno de luces parpadenates. Era precioso. Tenía una fachada antigua de piedra, pero le daba un toque elegante y acogedor. Había una inmensa puerta de madera, sobre la que se encontraba una gigantesca estrella de mar azul, que llamaba la atención sobre los demás colores oscuros que caracterizaban el edificio. Aunque sin duda lo que más sorprendió a Alma fue el nombre de aquel local, que lucía con tonos azulados y luces de neón.
- Vaya.. - fue lo único que pudo salir de su boca. Segundos después se adentraron en aquel edificio, dejando detrás el enorme letrero que brillaba diciendo 'Ocean Eyes'.

Bueno, lo de siempre, gracias por leer, comentar y hacer la encuesta :3
Hacéis que no se me vayan las ganas de escribir^^

Capítulo 11

Capítulo 11: Broccoli

- Desde aquí se ven los carruseles. Mira ese, es gigante..


- Vaya.. Que miedo.


- ¿Te subes conmigo?


- No.. No me atrevo.


- ¿Confías en mí?


- Sí, sabes que sí.


- Cierra los ojos.


- ¿Para qué?


- Tú cierralos


- Está bien. - Agarró su mano y la guió hasta la plataforma.


- Si quieres ya puedes abrirlos. - Entornó los ojos y se encontraba en aquella atracción, girando en grados inimaginables y ascendiendo hasta el cielo.


- No me sueltes.


- Sabes que no lo haré.
El carrusel dio su última vuelta y las dejó en tierra.


- Ha estado bien, ¿verdad?


- Sí, no he pasado tanto miedo...


- Así que ya me has reemplazado.


- ¿A qué te refieres?


- No te hagas la tonta, ya tienes a otro mejor amigo y encima con este te besuqueas.
Se despertó entre jadeos y bañada de sudor. Hacía demasiado tiempo que no soñaba con Lira.

- Es mentira, tu eres quien me reemplazó..

***

- Hoy hay demasiadas nubes, ¿no te parece? - no hubo ninguna respuesta. Solo unos ojos apagados que miraban a través de la ventana. - ¿Alma?

-Sí Alice. Hoy hay muchas nubes. Pero mira más al fondo. ¿Lo ves? Más lejos se distingue el azul del cielo.

- Quizá salga el sol..

- ¿Recuerdas el parque que hay a dos manzanas de aquí?

- ¿El de los columpios rojos? -  asintió - Sí..

- A ti te gusta Dougie, ¿verdad? - no respondió -  ¿Mucho?

- No lo sé.. Creo que sí. - Alma hizo una mueca, una pequeña espina se le clavó en el corazón.

- Sabes que me encanta que una termine las frases de otra, que tengamos los mismos gustos en música, ropa y demás.. Y que siempre he odiado que nos gusten los mismos chicos.. - Eso le hizo recordar a James - ¿Verdad?

- Oh, no.. - Alice se incorporó y pensó en lo peor - Te gusta Doug..

- No es eso. Tranquila. - Alice se calmó. - Pero, te tengo que contar una cosa..


***


- Tom, tengo ganas de componer.

- Pues hazlo.

- Ayúdame.

- Está bien. ¿Sobre qué quieres escribir?

- Esta vez no lo sé.

- Pues bien empezamos, Danny..

- Dime cosas que te gusten

- Giovanna, Star Wars, Disney, la música.. ¿He dicho Gio?

- Sí, sí lo has dicho. Pero todo eso ya lo sabía.. No sirves para esto - sonrió sarcásticamente.

- Gracias, yo también te quiero..

- Yo no he dicho que te quiera. - rió.

- Vale, vale, me parece muy bonito. - se dirigió hacia la cocina con un falso enfado. Danny mientras tecleó algo en el móvil y espero unos largos cinco tonos hasta que Alma cogió el teléfono.

- Dime tu palabra favorita. - hubo un silencio. Mmm.. Interesante. Veré lo que hago. Gracias.

- ¿Qué planeas Danny? - preguntó Tom interesado.

- Ya tengo nombre para la nueva canción. Ahora tú me tienes que ayudar a seguir.

- Las mejores canciones son las que se escriben rápido, ¿sabes?

- Sí, ya lo has mencionado alguna vez.

- Pues, ¿como decías que se llamaba la canción?

- Broccoli.

- ¿Broccoli?

- Sí, lo que oyes. Es su palabra favorita..

- Será posible.. Bueno coge la guitarra.. Se dirigió hacia su dormitorio y volvió con su Gibson Les Paul azul.

- ¿Listo?

- Mmm.. Invitas a una chica a tomar el té.. Y.. ¿cocinas Broccoli?

- Perfecto..- entre risas, estupideces y acordes, terminaron la canción.

- Broccoli, desamor.. ¿Qué más se puede pedir? - dijo Tom riendo. La ventana se abrió con un fuerte golpe.
Hacía muchísimo viento. Alguna prenda se iba volando al soltarse de las pinzas. Los papeles y las hojas de los árboles se elevaban en todas las direcciones.

- ¡Dios mío Tom! ¡¡Cierra esa ventana!! - gritó Danny, aunque su voz no se escuchaba del todo por el ruido que generaba el viento. En cuanto la cerró, la habitación se sumergió en un profundo silencio. - Por un momento creí que me iba a escapar por la ventana..

- Yo seguro que no podría.. Ni un huracán me levantaría..

- Eres idiota..

- Me lo sueles decir.

- Y no lo retiro.


***

- No llores más, Alice.

- No es tan fácil.

- No he dicho que sea fácil.

- Pues no lo es..

Finalmente, ese día no salió el sol..


Si os responde a alguna pregunta, sí, mi palabra favorita es Broccoli.. xD Me quedé alucinada cuando ví que se llamaba así.. :3
Besos :3

miércoles, 31 de agosto de 2011

Capítulo 10

Capítulo 10: Hope

- ¿De verdad que no os molestamos?

- No seas tonta, sabes que no.

- Gracias Dan, sabes que nos hacía mucha ilusión estar en la primera reunión.

- Y aunque no te hiciese ilusión, habrías venido de todas formas, Alma.

- ¿Si? ¿Por qué?

- Porque te hubiese obligado. - sonrió, de una forma arrebatadora.

- Bueno, ¿quién queda por llegar? - preguntó Alice, un poco impaciente.

- Pues quien va a ser, el batería y el bajista. - concluyó Tom

- Ya, ya.. Pero no sé, como se llaman y eso.

- Ahh.. - le miró de una forma suspicaz, la típica mirada de Tom cuando sospecha algo. - ¿Para qué quieres saberlo?

- Pues, ¿para qué va a ser? Para saber más detalles de vuestro grupo y eso..

- Ya, bueno, pues que se presenten ellos.
Minutos después, Alice pegó un bote al escuchar el timbre de la puerta y Danny se levantó para recibirlos.
El corazón le latía a mil por hora, se le iba a salir de la garganta. ¿Lo habrían escogido? Cruzó los dedos por detrás de la espalda y cerró los ojos. Al escuchar el ruido de una puerta cerrarse, entornó el izquierdo, que ya se encontraba perfectamente. Sí, era él. Se tranquilizó, pero el ritmo de los latidos no descendió lo más mínimo.

- A- alice. - se sorprendió Dougie.

- ¡Presente! - dijo, solo Tom notó el nerviosismo de su voz.

- Vaya, ¿os conocéis? - preguntó Danny asombrado. Aunque Tom no lo estaba en absoluto. Detrás de Danny, apareció la figura de un chico alto que debía ser el batería.

- Sí - asintió Alice.

- Yo soy Harry - se presentó.

La tarde transcurrió con más risas que de costumbre y más dolor de barriga por ello. Hablaron un poco sobre sus planes, el estilo de música, e incluso sobre ellos mismos. Lo único que no sabía Alice de lo que contó Dougie es que tenía una hermana llamada Jazzie.
Se despidieron con un abrazo y se marcharon


***


Una melena rubia se balanceaba sobre un columpio rojo. Las cadenas emitían un leve chirrido. Un chico rubio, de unos quince años apareció de la nada.

- ¿Te importa si me siento aquí? - señaló el columpio contiguo.

- No.. - le indicó que se sentase.

- Yo paso por aquí muy a menudo.. Es la primera vez que te veo.

- Es la primera vez que vengo.

- Yo suelo venir cuando tengo algo que reflexionar, cuando estoy triste.. - le respondió con una sonrisa, y él, ignorando a su timidez, intentó entablar conversación. - ¿Cómo te llamas?

- No tengo nombre.

- ¿Cómo?

- Pues, eso.. No tengo nombre

- Venga ya.. Todo el mundo tiene nombre.

- Pero el mío ya no me importa

- ¿Por qué?

- Por que espero conocer a alguien que sea capaz de ponerme uno. Espero conocer a una persona que me haga olvidar todos mis recuerdos, todas mis lágrimas. Espero conocer a alguien que se convierta en mi mejor amigo, o aunque sea, un amigo de verdad. Espero...

- Hope. Te llamas Hope.

- ¿Por qué?

- Hope significa esperanza, y tu vives de ella. La esperanza es lo último que se pierde.

- Eres un cursi, pero gracias.

- Me llamo Dougie.

- ¿Sabes Dougie? Eres la única persona que conozco aquí, encima me has puesto nombre. Creo que tienes derecho a considerarte mi mejor amigo. La verdad, no he tenido que buscar mucho.

- Supongo que tu también eres mi mejor amiga.

- ¿Por qué?

- Porque por ahora, eres la chica que más ha confiado en mí.

- ¿Y eso?

- No sé.. Siempre he sido un bicho raro. Me gustan los lagartos, Blink 182, ropa diferente, toco el bajo..

- A mí no me pareces raro. Eres guay a tu manera.

- ¿De verdad?

- De verdad.

- ¿Y tú por qué estás sola?

- No estoy sola, te tengo a ti.

- A parte..

- Bueno, no sé si decírtelo..

- Los mejores amigos no tienen secretos..

- Es cierto. Lo siento. Yo en su tiempo, no estaba tan sola.. Tenía una amiga maravillosa. Me ayudaba
cuando no tenía fuerzas para seguir, me hacía reír siempre.. Junto a ella podía llorar de felicidad. Era única, se llamaba Lira.

- ¿Y qué pasó?

- Me enseñó lo que es la amistad.. O por lo menos lo que significa para ella. Me dejó sola. Me dejó por un chico, por alguien que yo quería.. Yo estaba enamorada, ¿sabes? Era rubio, no un rubio cualquiera, sino uno de un color muy intenso. Tenía los ojos verdes, del color de la hierba. Unos ojos que no puedes ver todos los días. Sí, más o menos daban la misma sensación que al mirar los tuyos.- Dougie bajó la cabeza avergonzado - Era alto, fuerte y decidido. Era idealista, inconformista y luchador. Era perfecto. Era todo lo que yo podría necesitar. Lira se creyó que podía tenernos a los dos, pero le dejé claro que no.

- Oh, lo siento..

- Da igual, lo que importa es que ahora no lloro al recordarlo. Me ha hecho ser más fuerte.. ¿Y qué hay de ti? ¿Te gusta alguien? - Dougie enmudeció y toda su temperatura corporal ascendió hasta sus mejillas - Veo que no hace falta respuesta. Creía que los mejores amigos no tienen secretos.. ¿Recuerdas? - Dougie sonrió por la respuesta.

- Sí.. Ella es.. Bueno.. No puedo describirla. - resopló - Simplemente..

- Cuidado Dougie, ¿quieres qué te traiga un cubo para que no empapes el suelo?

- Eso no será necesario.. Por ahora. Pero, es que.. No creo que le vaya a gustar. Dudo mucho que le guste a alguien..

- Eso es mentira, eres adorable. - Dougie alcanzó un tono de rojo que Hope no había visto jamás - ¿Por qué te avergüenzas?

- Porque.. No sé.. Supongo que no estoy acostumbrado.. Está es la conversación más larga que he tenido con una chica que no sea mi madre - La risa de Hope se podría escuchar a años luz de allí.

- Es la primera vez que te oigo reír.

- Es la primera vez que me río en mucho tiempo.. Oye, hay algo que todavía te preocupa, ¿verdad?

- Bueno.. Te pareceré un imbécil, pero.. - dudó, pero Hope le hizó un gesto para que siguiera. - Yo nunca he besado a una chica.. ¿Y si lo hago mal?

- ¿Confías en mí?

- Sí.. Creo..

- Tú cierra los ojos.

- ¿Para qué?

- Tú hazme caso..

- Vale. - cerró los párpados con fuerza y pasados los segundos intentó preguntar algo. Pero todo quedó reducido a un intento, ya que antes de que le diese tiempo a despegar los labios, Hope junto los suyos contra él. Fue un beso corto, pero cálido.

- No necesitas ensayar más, no te preocupes por eso.

- Y-yo.. Yo..

- Tranquilo no significa nada - le cortó.

- Gracias.


Gracias a tod@s por leer, y lo que digo en cada capítulo no os olvidéis de hacer la encuesta :3
Siento si no te ha gustado este capítulo Lyf, pero ya tendrás tu recompensa :D
Ah, por cierto, pasaos por este fic http://galaxydefender77.blogspot.com/ Está genial^^ Merece la pena leerlo <33