Cerró los ojos con fuerza, lista para recibir el golpe. Algo que no sucedió. Los abrió con miedo y solo vio la espalda de Alma que la protegía.
- Ni se te ocurra ponerle la mano encima.
- No esperaba verte tan pronto, cariño - dijo dulcemente.
- No me llames así, maldito cobarde. - gritó.
- ¿Qué te pasa? ¿No estás contenta de verme?
- ¿A ti qué te parece?
- Que me tienes miedo..
- No. Ya no. Ya no me das miedo. Esta vez no te saldrás con la tuya. No volveré, James. Ya te puedes largar de aquí. No quiero volver a verte. - dijo con decisión. Con fuego en sus ojos azules. Y no mentía, no había más que sinceridad en sus palabras. - Perdí el miedo a caer.
- En ese caso no tengo otra alternativa - dijo mientras que se daba la vuelta y se alejaba. Pensó que iba a ser más difícil. Volvió sobre sus pasos, con una sonrisa burlona - ¿En serio creíste que iba a ser tan fácil?
- Pues no estaría mal. Hazme un favor y desaparece de mi vista.
- Hazme un favor y no te hagas la dura, sé que estás deseando volver a mis brazos.
- ¡¡Lo único que estoy deseando es que te mueras!! - gritó desgarrándose la voz. Las pupilas de James se dilataron. - Eres un cabrón, James. - Varias lágrimas causadas por la rabia asomaron por sus mejilllas, traicioneras. Agachó la cabeza, lo último que quería es que le viera llorar. Alice, que finalmente fue capaz de reaccionar, con las manos temblorosas, sacó su móvil del bolsillo.
***
¿Eran suyos esos gritos? Sí, era su voz. El corazón le martilleaba. Le suplicaba que descansase, pero no podía. Un grito desgarrador, seguido de un nombre que le sonaba demasiado, lo alarmó aún más. Corrió veloz hacia las escaleras, para encaminarse a la planta baja.
***
El Nokia de su bolsillo izquierdo vibró. De repente dejó de correr. Hope, unos instantes después que él. Tenía un mensaje.
Ocean Eyes, deprisa
Era de Alice.. Le enseñó el mensaje a Hope con rapidez y volvieron sobre sus pasos a la velocidad del rayo.
***
- Me debes una disculpa.
- ¿A ti? - No me hagas reír.. - alzó la cabeza y le miró con rabia. Ya no le daba vergüenza que la viese llorar. No le importaba. Esas lágrimas no eran meras gotas de agua, eran furia líquida. Sentía que podrían evaporarse de sus mejillas, que saldrían de sus ojos y le golpearían en la cara. Y, con suerte, le harían un moratón, como los muchos que a ella le quedaban en el cuerpo.
- Sé buena y pídeme perdón. - le demostró que lo sentía de una forma peculiar, escupiéndole en la cara. Diana, en toda la boca. Se limpió restregándose la manos con asco. - Esta la vas a pagar caro - gritó con odio, ya no intentaría convencerla dulcemente. La agarró con fuerza de las muñecas, sin miramientos, y la oprimió contra él. Alma intentó escapar de su regazo y buscó a Alice con la mirada, la miró significativamente y ésta, simplemente asintió.
- Y-yo.. Lo siento mucho, James.. Volvamos a casa. No debí escapar de ti. Te quiero.
- Así me gusta, nena. Esperaba que reaccionases pronto. - Acercó los labios a los suyos y antes de que se juntasen, una pierna golpeó contra las de un James desprevenido que calló al suelo. Alice agarró la mano de Alma y se alejaron corriendo. James se incorporó segundos después, persiguiéndolas.
Hacía minutos que lo habían despistado, se escondían detrás de un biombo, en los camerinos. Aquel sitio era bastante amplio. Se encontraban al borde de la hiperventilación, sus latidos eran inconstantes. Alma se relajó y se deslizó hacia el suelo, Alice hizo lo mismo.
- Al fin os encontré - dijo una voz conocida, se giraron asustadas, pero sólo encontraron unos ojos azules que las miraban preocupado. Un sudor frío le recorría la sien. Al reconocerlo, Alma saltó a sus brazos y rompió a llorar. Él intentó calmarla acariciándola y susurrando algunas palabras que Alice no llegó a distinguir. Observaba la escena sobrecogida.
- Has sido muy valiente.. -musitó Danny. Ella se apartó ligeramente, lo suficiente para que pudiera disfrutar de sus ojos. Y, en ellos, el reflejo de una sonrisa. La suya. No dijo nada, todavía no era capaz. El móvil de Danny sonó, rebuscó en su bolsillo y pulsó el botón verde. - Es Tom - aclaró. - Sí, ya la hemos encontrado. Ha habido un problema. - un escalofrío recorrió la espalda de Alma - Estamos en Ocean Eyes. No tardéis.
Minutos después, Alice y Doug se encontraban fundidos en un abrazo. Y no eran los únicos.
- Tengo que decirte algo, es sobre Doug. - le susurró Alma cuando se separaron.
- ¿Sabes qué? No me importa lo que pasó, no me lo digas. No quiero saberlo - dijo con media sonrisa, que más bien parecía una mueca.
- Está bien, solo te diré, sigue. - cerró los ojos y al abrirlos el cuerpo de Alice la rodeaba. Sin duda los abrazos son la mejor medicina. - Eh.. esperadme aquí, ahora vengo.
- ¿Tú sola? Ni hablar. - dijeron Harry y Danny al unísono, cosa que los hizo sonreír.
- Va a ser un momento, no os preocupéis. - antes de que pudiesen replicar, Alma se perdió entre la gente.
***
Llevaba como media hora búscandola. Había pisoteado su orgullo, una extraña sensación le invadía. El viento azotaba su cara, le dio una patada a un cubo de basura, de él salió una asustada rata. Pegó un bote.
- No te recordaba tan cobarde.
- Ni yo a ti tan valiente.
- ¿Parece que hemos intercambiado los papeles, no?
- No tanto, si sigues aquí.
- No te confundas, solo quería charlar un poco. - empezaron a pasear por las calles de Londres, en silencio. Después de unos minutos, James despegó los labios.
- Entonces no piensas volver - no fue una pregunta, solo una afirmación.
- En el fondo no eres tan gilipollas, James.
- Eso intento, pero no te acostumbres.
- Sigo sin comprender porque eres tan bipolar.
- Lo que tiene chupar tuberías de plomo.
- Eres idiota - rió, ese era el James del que se enamoró, antes de descubrir la otra cara de la moneda.
Pronto, la noche alcanzó las calles y las estrellas adornaron el cielo.
- Dame un beso de despedida.
- Tuviste que romper la magia, eres así. - la arrinconó contra una pared, y sin pensarselo, Alma elevó su rodilla hacia su punto débil. James acabó en el suelo retorciéndose de dolor. - ¡Me alegro de haberlo solucionado, James! Espero que te vaya bien en la vida.. - dijo antes de irse corriendo con una sonrisa en los labios.
James no volvió a molestarla.
¡Siento muchísimo la espera, pero es que he estado ocupada! Nueve días sin subir, prometo que os lo recompensaré *-* El siguiente capítulo es muy 'absjahkjsnjajaskndk'
Besos lector@s
*___________* Ay Alma que buen rodillazo le has metido *_____* que se joda un rato, coño xDDDD
ResponderEliminarMe he leido los 15 capitulos en 45 minutos, me tiene viciada tu novela. tengo que decirte que es el fic mas bonito que he leido. Siguelo pronto <3
p.D: en tenti soy Claudia Poynter lovemcfly
(:
Awwwn.. Muchísimas gracias.. En serio.. Tu comentario me ha llenado muchísimo, últimamente no tengo tiempo por el instituto y eso, pero no más que por este comentario voy a subir hoy *-*
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