lunes, 3 de octubre de 2011

Capítulo 18

Capítulo 18: Our Fairy Tale


La inseguridad es uno de los peores sentimientos. Te deshace, te mata por dentro. Sentir que no eres suficiente, que hay infinitas personas mejor que tú. Creer que no eres especial. ¿Por qué las personas sufren de falta de confianza en sí mismas? ¿Por qué nos influye tanto lo que piensan los demás de nosotros? ¿Por qué nos cuesta tanto confiar en la gente cuando otros nos han herido?
Por muchas veces que se lo preguntase, no obtenía ninguna respuesta. Sentía que su pecho iba a estallar, le dolía tanto, que le destrozaba el corazón.
Ella no solía pensar así, era optimista. Algo simplemente, no estaba bien. ¿Qué es lo que fallaba? Desconocía el por qué de su pregunta, ya que sabía de sobra la respuesta.


***


- Paso, ¡que el pavo está ardiendo! - gritó Tom antes de que se apartaran todos de su camino.

- ¿El pavo o tú, Tom? - bromeó Harry.

- Creo que las dos cosas. - dijo Giovanna, cosa que sorprendió a todos. - ¿Qué? No puede hacer una una broma de vez en cuando? -  todos estallaron a carcajadas.
En un par de minutos todo estuvo listo: mesa puesta, velas encendidas, el pavo sobre los platos y por último, regalos bajo el abeto de plástico.

- Santa Claus is coming to town.. - canturreó Tom con nerviosismo.



***


Varias semanas antes, buscó durante horas y horas un regalo perfecto para Giovanna.

- ¡Mira esa Tom! - señaló una guitarra electro-acústica negra que había en un iluminado escaparate.

- ¿Para Gio? Si no sabe tocar la guitarra..

- Serás tonto.. Digo para Dan.. Se supone que estoy aquí para que me aconsejes..

- Ah, es verdad..

- ¿Crees qué le gustará?

- Le encantará.. ¿Pasamos?

- ¡Sí! - dijo mientras lo conducía hacia la puerta. Una campanita resonó por la tienda al abrirse. Fueron directos al estante de las guitarras. Junto a la negra, había otra de color azul del mismo modelo. Tom agarró la etiqueta del precio y lo miró con incredulidad. Lo rascó y se lo llevo directamente a los ojos.

- ¿Tan cara es?

- He estado rascando el precio porque creía que habia un cero de más..

- Déjame verlo..

- Ehh.. ¿Estás segura?

- ¿S- sí?.. Bueno da igual, el caso es que necesito saber cuanto cuesta.
Tom le tendió el papelito en la mano. Alma, simplemente no reaccionó. Se escurrió poco a poco de sus dedos y aterrizó junto a la guitarra negra.

- Era.. perfecta..

- Déjalo Alma, es solo un regalo de navidad, ya encontrarás algo más barato.

- No.. Le compraré esa guitarra. Veré lo que puedo hacer.. - salieron de la tienda a paso lento y un ruido se escuchó entre los coches. - ¿Has oído eso, Tom?

- No.. ¿Que ha pasado?

- No nada, déjalo.
 Siguieron buscando el regalo de Gio hasta que Tom se dio por vencido.

- Lo encontraremos mañana, tranquilo.

- Está bien.. Oye, Alma..

- ¿Dime?

- ¿Por qué te vas a gastar tanto en Danny? ¿Sabes cuánto es eso? No lo podrías pagar ni con el sueldo de dos meses..

- Lo sé Tom.. Pero no importa, eso es lo que menos me preocupa ahora.

- Ni si quiera te has gastado tanto en Alice..

- Ya..

- Ven aquí. - la rodeó con sus brazos, un abrazo sincero. El mejor de los que habían compartido. Suave, cálido, perfecto. Un abrazo en todas las condiciones, no para demostrar algo. Un simple: "No te preocupes, estoy aquí contigo. A tu lado "

- Tengo miedo, Tom.. - fue la última frase que dijo antes de empapar su espalda.

- Eres mi mejor amiga, te conozco. Sé lo que pasa por tu cabeza. Sé que no sabes lo que sientes, o que más bien, no quieres saberlo. Sé que no quieres que te hagan daño otra vez, sé que lo pasaste mal. Pero también sé que eres fuerte. Sé que saldrás adelante. Además, Danny no es un mal tipo.

- Te quiero Tom.

- Sabes que yo también.


***


- Hace una semana que no se les ve el pelo a ninguno de los dos. ¿Dónde están?

- Alma esté llendo todos los días a Ocean Eyes, haciendo horas extras.

- ¿Y eso?

- Necesita el dinero..

- Ah, no lo sabía, no me dijo nada.. - se asombró Alice.

- Ya te enterarás.

- ¿Y Danny?

- De él si que nadie sabe nada..

Hope escuchó la conversación en silencio. Lo que dijo Tom no era del todo cierto..


***


- Santa Claus is coming to town.. - canturreó Tom con nerviosismo.
El regalo de Gio se encontraba entre sus manos, solo tenía que deshacer el lacito amarillo y romper un poco de papel para que viera su reaccion. Aunque fuese Diciembre, le sudaban las manos. Giovanna retiró el papel de regalo en unos segundos que se pasaron eternos para Tom. Parecía un simple libro a primera vista. Las tapas eran de cuero, solo una inscripción adornaba la portada, en letras doradas y cursivas: "Our Fairy Tale"
No se trataba de cualquier cuento, era el suyo. El de Tom y Giovanna. Su cuento de hadas.

- Ohh, Tom.. - murmuró Giovanna mientras se enjugaba las lágrimas y pasaba las páginas. En la última página escrita decía: "This tale never ends.. "

- Las páginas en blanco las historias que nos quedan por vivir..

- Tom.. Te quiero - dijo antes de que se fundiesen sus labios.
Diez minutos después solo quedaban dos regalos por abrir. Uno de ellos se encontraba en las manos de Danny, y otro todavía bajo el árbol.
No sabía si había merecido la pena. Danny abrió el paquete con delicadeza, sin romper el papel, cosa que le puso muy nerviosa.

- ¿Sabes qué? Toma este, abrámoslos juntos.

- Está bien.. - le tendió un paquete bastante grande y alargado, decorado con papel de regalo azul cielo y un gran lazo rojo que lo rodeaba. - Vaya, es muy grande.. Espero que no te halla costado mucho.

- El tuyo también es muy grande..

- ¡¡¿Queréis abrirlos ya?!! - gritó Harry impaciente.

- Vale, vale - corearon al unísono. Alma destrozó el papel sin ningún miramiento, no podía hacerlo delicadamente, estaba demasiado nerviosa. No había rastro del papel en ninguno de los regalos. Dos cajas enormes de cartón idénticas descansaban entre sus manos.

- No.. puede... ser..


***


- Anda, trae.

- Que no, que ya puedo yo con mis bolsas..

- Serás cabezota.

- Es que tu también llevas muchas. - algo se movió en el interior de una de las cajas de las que cargaba Hope, la que estaba encima de toda la pila. - Corre, abre el maletero, que este bichejo no aguantará mucho sobre mis manos. - sacó las llaves e su bolsillo con dificultad y presionó el botón que accionó el maletero. Dejó sus bolsas en el suelo y depositó todas las cajas de Hope con cuidado. - ¿Crees que se asfixiará?

- No creo, la caja tiene agujeros..

- A ver, nos quedan el mío de Harry y el tuyo de Alma.. ¿Tenías algo pensado?

- No..

- Te ayudaré, pero tú a mí con Harry.. ¡Ay! - se quejó cuando tiró de ella hacia el suelo. - ¿Qué haces?

- Shh.. No grites - susurró antes de taparle la boca -  ¡Mira! - señaló a dos figuras que miraban un escaparate, pocos segundos después se adentraron en la puerta. - ¿No te has puesto las lentillas o qué?

- Sí, joder.. ¡Es que tardan en enfocar!.. Ahh.. Ya veo.. ¿Qué hacen ahí?

- No lo sé, pero fíjate como mira esas guitarras. Eh.. ¿A cuál mira? ¿A la negra o ala azul?

- No lo sé.. ¡Se van!

- ¡Agachate! - gritó demasiado fuerte. Alma miró en todas las direcciones y le susurró algo a Tom. - ¿Crees
qué me habrá visto?

- No creo.. Entremos, ya se han ido. - se dirigieron hacia la tienda y fueron directos a las guitarras.

- Eh, Danny... Es demasiado cara.

- ¿Cuánto cuesta?

- Mira.. - dijo mientras que le tendía la etiqueta con el precio.

- Oh, vaya..

- Son.. cuatros.. cifras.

- ¿Cuál crees que le gustará más? ¿La azul o la negra?

- ¿V-vas a comprala?

- Ya tenía ahorrado bastante dinero.. Solo me faltan 200 £.

- ¿Para qué ahorrabas?

- Eso es lo de menos.

- En serio, dímelo.

- Eh.. Tenía pensado.. que quizá.. cuando tuviesemos la oportunidad de sacar un disco.. necesitaríamos algo de dinero.

- Oh, Danny.. No tienes por qué hacerlo.

- Da igual, no importa..

- La azul, Danny, la azul..


Este era bastante larguito, espero que lo halláis disfrutado :3
¡Muchas gracias a tod@s por leer! 

1 comentario:

  1. *OOOO* Me encanta
    Hoy no estoy inspirada con los comentarios r.r
    asique no se que mas decirte, lo siento u.u

    ResponderEliminar